El coordinador de la Unión Nacional de Trabajadores (Únete) y de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep), Servando Carbone, afirmó que el régimen venezolano se comprometió a reactivar el diálogo social y a definir en un plazo de 30 días una metodología para la fijación del salario mínimo, tras la quinta edición del Foro de Diálogo Social realizada el 28 y 29 de abril.
En entrevista con el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, señaló que el proceso se inscribe en el convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y contempla un esquema aprobado en 2024, basado en variables económicas para el cálculo del ingreso básico. Indicó que, según esa fórmula, la referencia alcanzaba los 200 dólares.
El dirigente valoró además las declaraciones del ministro del Trabajo, Carlos Castillo, quien planteó que los ajustes se aplicarán de manera progresiva a través del ingreso integral, sin impacto directo inmediato sobre el salario, con el objetivo de evitar efectos inflacionarios.
“Vamos hacia aumentos salariales, no vamos a sustituir el concepto de salario por el de ingreso integral… lo estamos haciendo paso a paso, de manera responsable”, expresó el funcionario chavista.
Carbone sostuvo que el bono es una decisión autónoma del régimen y consideró que, si existen recursos para ese mecanismo, también podrían destinarse al incremento del salario mínimo. Cuestionó además el argumento inflacionario, al señalar que los precios han continuado en alza incluso sin ajustes salariales.
Aseguró que el proceso de negociación sigue en desarrollo y que el sector laboral busca avances concretos. “Se nos está escuchando”, dijo, al tiempo que insistió en que continuarán las exigencias por mejores condiciones de vida y una recuperación de la escala salarial.













