La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional española registró este martes las oficinas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ubicadas en la calle Ferraz de Madrid, horas después de que la Audiencia Nacional confirmara su imputación por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra.
Es la primera vez en la democracia española que un expresidente de Gobierno es imputado por la justicia. Simultáneamente, la UDEF registró la sede de Whathefav, agencia de marketing propiedad de las hijas de Zapatero, ubicada en la calle San Germán de Madrid, así como otras dos empresas relacionadas con la causa.
El caso gira en torno al posible lavado de dinero del rescate de 53 millones de euros que el Estado español inyectó a Plus Ultra durante la pandemia. El nexo con Zapatero es la consultora Análisis Relevante, que cobró unos 460.000 euros de la aerolínea en cinco años. El propio expresidente reconoció haber cobrado una cifra similar de esa consultora por trabajos de asesoría, y admitió haber propuesto que la empresa de sus hijas participara en la elaboración de informes. En total, Zapatero reconoció haber recibido más de 400.000 euros en ese período.
La Fiscalía Anticorrupción descubrió en 2024 que el dinero del rescate pudo haber sido utilizado para blanquear fondos provenientes de operaciones corruptas vinculadas a altos funcionarios del régimen chavista.
El juez José Luis Calama asumió la causa el 3 de marzo y prorrogó la instrucción hasta el 28 de mayo. En diciembre de 2025, el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y su director ejecutivo, Roberto Roselli, ya habían sido detenidos y posteriormente liberados en el marco de la misma investigación.












