Los familiares de Carmelo y Daniel De Grazia denunciaron que ambos habrían sido sometidos a torturas físicas y psicológicas durante su permanencia bajo custodia del régimen venezolano, con el objetivo de presionarlos para entregar sus activos empresariales y patrimonio personal.
La denuncia fue realizada por allegados de los hermanos ítalo-venezolanos, quienes permanecen detenidos desde abril de 2024. Según sus declaraciones, durante el tiempo de reclusión habrían sufrido aislamiento, amenazas y otros tratos degradantes mientras avanzaban procesos relacionados con la transferencia de bienes y participaciones empresariales.
Los De Grazia fueron vinculados al caso de Bancamiga, una investigación que derivó en su arresto y posterior encarcelamiento. Sin embargo, sus familiares sostienen que el expediente ha estado marcado por irregularidades y que las medidas adoptadas en su contra terminaron favoreciendo el despojo de propiedades, empresas y otros activos patrimoniales.
La familia asegura que la presión ejercida sobre los hermanos no solo buscaba mantenerlos privados de libertad, sino también obligarlos a ceder el control de sus bienes. En ese sentido, afirman que se produjo una serie de operaciones que consideran ilegítimas mientras los empresarios permanecían recluidos e incomunicados.
Los denunciantes también cuestionaron que, pese a existir decisiones judiciales favorables, las órdenes de excarcelación no habrían sido ejecutadas oportunamente. La defensa ha señalado que ambos continuaron detenidos incluso después de que tribunales competentes emitieran medidas sustitutivas de libertad.
La situación motivó acciones ante instancias internacionales. En mayo de 2026, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de Carmelo, Daniel y Levin De Grazia al considerar que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud enfrentan un riesgo grave y urgente. El organismo señaló que el régimen venezolano no proporcionó información suficiente sobre el caso.
Abogados y familiares han insistido en que el proceso judicial está plagado de retrasos, restricciones al derecho a la defensa y presuntas violaciones al debido proceso. Asimismo, denuncian que las condiciones de reclusión han afectado el estado físico y emocional de los detenidos.
Ante estas circunstancias, los allegados de los hermanos exigieron una investigación independiente sobre las denuncias de tortura y despojo patrimonial, además de reclamar el cumplimiento de las decisiones judiciales que ordenan medidas menos gravosas y garantías para su integridad.
#Ahora | Mariana Parra, esposa del empresario Carmelo de Grazia, denuncia que fueron sometidos a torturas “simplemente para hacer conocer dónde estaban sus bienes y nada relacionado con el caso del que son acusados (…) Esto ha sido simplemente un robo, nunca ha habido interés de… pic.twitter.com/c3VUfgvxfP
— TalCual (@DiarioTalCual) June 5, 2026














