El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este martes nuevas sanciones contra la red de generación de ingresos del régimen cubano, designando a cinco entidades estatales y a la esposa de uno de los hijos del expresidente Raúl Castro, en el marco de la campaña de presión máxima de la administración Donald Trump contra La Habana.
Tres de las entidades sancionadas están vinculadas al conglomerado militar empresarial GAESA: Rafin y el Banco Financiero Internacional (BFI), dos instituciones financieras dedicadas a «mover dinero en nombre del régimen», según Rubio, y Almacenes Universales, empresa logística con actividades portuarias. Las dos entidades restantes son la Empresa Siderúrgica José Martí, la mayor productora de acero bruto de Cuba recientemente modernizada con fondos rusos, y GeoMinera, compañía estatal que gestiona activos de minerales metálicos con inversión de la australiana Antilles Gold y otras entidades extranjeras.
Además, Washington designó a Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa de Alejandro Castro Espín, exjefe de los servicios de inteligencia cubanos e hijo de Raúl Castro, quien fue acusado en EE.UU. por el derribo de avionetas del exilio cubanoestadounidense en 1996.
Rubio advirtió que «cualquier persona que proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada» y exhortó a los bancos extranjeros y empresas a «congelar esas actividades de inmediato». El secretario de Estado describió a GAESA como «el principal vector para que las élites del régimen roben los escasos recursos de la isla, desviándolos hacia la represión, la subversión antiestadounidense y el espionaje».












