El Ministerio Público del régimen chavista informó este domingo que el preso político Edison José Torres Fernández, de 52 años, falleció el 10 de enero tras sufrir un evento cerebrovascular seguido de un paro cardíaco, mientras era atendido en el Hospital Dr. Domingo Luciani.
El comunicado oficial, firmado por el ilegítimo fiscal general Tarek William Saab, señala que Torres ingresó al centro asistencial con signos vitales y fue atendido “oportunamente” por personal médico. La Fiscalía 13° en Derechos Humanos y el CICPC fueron designados para investigar el caso.
Torres era funcionario activo de la Policía Nacional Bolivariana, detenido desde el 11 de diciembre de 2025 por presuntos vínculos con actividades delictivas, según la causa 2CT-S-133-2025 del Tribunal 2° de Control con competencia en terrorismo.
La versión oficial contrasta con las denuncias de organizaciones como Voces de la Memoria y Un Mundo Sin Mordaza, que aseguran que Torres fue detenido arbitrariamente tras compartir mensajes críticos contra el régimen chavista y el gobernador de Portuguesa.
Ambas ONG afirman que Torres fue incomunicado, sin garantías procesales, y que su muerte ocurrió 62 horas después del anuncio oficial de excarcelaciones, lo que pudo haberse evitado.
“No puede morir nadie más bajo custodia del Estado. La vida de las personas detenidas es responsabilidad absoluta de quienes las mantienen privadas de libertad”, subrayó Un Mundo Sin Mordaza.
Las organizaciones pidieron una investigación inmediata, independiente y transparente sobre las circunstancias de la muerte, y reiteraron la exigencia de liberar a todos los detenidos por motivos políticos.
Torres, con más de 20 años de servicio en la Policía del estado Portuguesa, era considerado por activistas como un preso político, acusado extraoficialmente de traición a la patria y asociación para delinquir.















