Los ciudadanos italianos Alberto Trentini y Mario Burlò, liberados el lunes en Venezuela tras 423 días de detención arbitraria, revelaron los maltratos que sufrieron durante el tiempo que estuvieron encarcelados en la prisión de El Rodeo I, uno de los centros de reclusión más denunciados por torturas y condiciones inhumanas.
“Era peor que Alcatraz. Dormimos 14 meses en el suelo, rodeados de cucarachas”, declaró a El País Burlò, empresario turinés de 52 años, quien fue arrestado sin explicación el 10 de noviembre de 2024. Trentini, cooperante véneto de 46 años, fue detenido cinco días después. Ninguno recibió cargos formales ni acceso a defensa legal, y el cónsul italiano solo pudo visitarlos seis meses después.
Durante su cautiverio, vivieron en celdas oscuras, con espacio apenas para caminar seis pasos. Solo tenían una hora de patio al día, cinco días a la semana. La comida era limitada, las visitas familiares estaban prohibidas y los libros no eran permitidos, salvo una biblia en español. En ocasiones, eran trasladados encapuchados para aumentar su desorientación.
“No sufrimos tortura física, pero sí psicológica. No pude hablar con mis hijos durante casi un año. Temí que me mataran”, confesó Burlò, quien padece diabetes e hipertensión y logró acceder a sus medicamentos con dificultad.













