Carmen Arvelaez, de 60 años, y Carmen Farfan, de 57, no saben dónde están sus hijos. Ambos fueron detenidos el pasado 25 de noviembre sin una orden judicial en Venezuela y las dos madres reclaman a las autoridades informar dónde los tienen recluidos, tras el anuncio del régimen de la liberación de un «número importante de personas».
Los dos jóvenes son pareja y, según las madres, no tienen nada que ver con política, pero fueron detenidos junto a un amigo en Maturín, capital del estado Monagas, y posteriormente trasladados a un centro de detención en Caracas, contaron las mujeres a EFE.
Arvelaez y Farfan aseguran desconocer los motivos de la detención de sus hijos y han visitado varias veces el centro de reclusión al que fueron trasladados en Caracas, pero los custodios policiales solo les responden que «no están».
«¿Por qué no nos dicen dónde están? Nosotras andamos angustiadas, nosotras ni siquiera somos de aquí de Caracas, somos de Sucre», contó Arvelaez, quien considera que su hija fue detenida «arbitrariamente» y está «desaparecida» junto con su esposo y su amigo.
La madre exige a las autoridades una prueba de vida de los tres e información sobre sus paraderos.
«Ya yo estoy cansada, nosotras no somos unas muchachas, somos personas mayores que tenemos más de un mes buscando a nuestros hijos», agregó Arvelaez.
Por su parte, Farfan dijo también a EFE que ha «ido a todas partes y en ninguna» le «dan respuesta» de los tres.
Libertad plena e incondicional
«Nosotros lo que queremos es que, por favor, nos digan dónde los tienen, donde están, en qué situación están, que nos den una fe de vida de nuestros hijos», expresó.
En Caracas, aseguraron, no tienen familiares, por lo que se están quedando donde les «den alojo» y las ayuden.
Ambas acompañaban la rueda de prensa de este martes de activistas y familiares de presos políticos en Caracas para exigir al régimen encargado de Delcy Rodríguez la liberación «plena e incondicional» de estos prisioneros.
Los activistas denuncian que el proceso de excarcelaciones ha avanzado a cuentagotas.
Con información de EFE














