Durante la sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada este miércoles 21 de enero, el embajador de Estados Unidos ante el organismo, Leandro Rizzuto, exigió al régimen de Delcy Rodríguez la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, en línea con la Carta Interamericana de Derechos Humanos.
“Aproximadamente mil personas aún siguen estando presas”, advirtió Rizzuto, quien además celebró la reciente excarcelación de 143 detenidos, entre ellos beneficiarios de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El diplomático estadounidense denunció que las detenciones arbitrarias en Venezuela afectan a líderes opositores, periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos extranjeros, y que constituyen una práctica sistemática para silenciar la disidencia política y la sociedad civil.
Rizzuto destacó que la CIDH ha documentado reiteradamente violaciones al debido proceso, como la falta de acceso a abogados, juicios sin garantías y la influencia política en los tribunales. También mencionó casos de desapariciones forzadas y tratos degradantes, señalando que estas prácticas “socavan la confianza y la estabilidad regional”.
El embajador instó a las autoridades venezolanas a permitir visitas in situ de la CIDH, a emitir un decreto de liberación y a respetar la libertad de expresión y la seguridad de los periodistas. Además, advirtió que las personas involucradas en violaciones de derechos humanos deberán asumir responsabilidades.
“Estados Unidos apoya al pueblo venezolano y a las organizaciones que promueven la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho”, concluyó.













