La brecha entre el tipo de cambio fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV) y el dólar paralelo se ha acortado en los últimos días en Venezuela, en medio de la expectativa por los pasos que dará la encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, en materia económica y tras el anuncio del ingreso de dólares al mercado local, producto de la venta de petróleo a Estados Unidos.
Al respecto, el economista Asdrúbal Oliveros explicó a que a principios de este mes, luego del ataque militar estadounidense del pasado 3 de enero -que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores-, hubo una «sobrerreacción» en el mercado cambiario. Ese día, la cotización del dólar paralelo alcanzó los 900 bolívares, mientras que el regulado por el Banco Central de Venezuela se mantuvo en los 304 bolívares, una diferencia del 99 %.
Para Oliveros, la «sobrerreacción» de comienzos de mes se ha moderado cuando empieza a verse «lo que viene después».
«Entran en juego expectativas positivas de lo que puede pasar con la economía y un anuncio de intervención cambiaria», señaló el economista.
La semana pasada, Rodríguez dio a conocer la llegada de recursos provenientes de la venta de crudo que, aseguró, serán utilizados en la banca nacional y por medio del emisor para «consolidar y estabilizar el mercado».
¿Sostenible en el tiempo?
Pese a las previsiones que ha despertado el comportamiento de la divisa verde, Oliveros ha indicado que está por verse si la reducción en la brecha cambiaria es sostenible en el tiempo.
En ese sentido, advirtió que, además de la inyección de dólares al sistema bancario, es necesario, detalló, introducir reformas «profundas» en los ámbitos fiscal, monetario y cambiario.
«Si no resuelves esos desequilibrios en los próximos días, no es descabellado pensar que la tasa vuelva otra vez a depreciarse y la brecha pueda volver a abrirse», alertó.
Oliveros apuntó que desde el 15 de diciembre pasado no había venta oficial de divisas ni criptomonedas, aspecto que consideró crítico para las empresas, al indicar que el Estado sigue siendo «el principal oferente» de monedas extranjeras.
«No veíamos un periodo tan largo de escasez en ventas de divisas desde 2019», apuntó el experto, quien explicó que «prácticamente el 70 % de los dólares que compra el sector privado» proviene del Estado.
Para el consultor empresarial, se requiere establecer un sistema de «subasta transparente» en el que la tasa de cambio refleje las condiciones de la oferta y la demanda y permita la participación de pequeñas y grandes empresas, así como de particulares.
También ve necesario rescatar los desequilibrios monetarios y fiscales.
«En la medida que logres estas cosas, que son muy fácil decirlas, pero implementarlas probablemente lleve más tiempo, pudieras tener un sistema cambiario que redunde en una estabilidad de la tasa de cambio, que es lo que al final se busca», subrayó.
Con información de EFE














