Horas después de ser excarcelado tras 4 años y 7 meses de detención arbitraria, el defensor de derechos humanos Javier Tarazona ofreció sus primeras declaraciones públicas, un mensaje cargado de gratitud, esperanza y un firme llamado a la reconciliación nacional.
Desde la Iglesia de La Candelaria, visiblemente emocionado, Tarazona dijo que espera ver pronto a sus cuatro hijos, quienes viven en el estado Táchira.
Recordó que durante su cautiverio compartió celda con numerosos presos políticos que aún permanecen detenidos. “Allá quedan muchos, aún quedan muchos. Creo que la libertad de uno es la esperanza de todos. Y la verdad nos hace libres (…) Venimos de un lugar súper oscuro a ser luz, a encontrarnos. Somos uno”, afirmó.
En su mensaje, Tarazona dijo que debe haber justicia para quienes sufren retardo procesal, a los que han cumplido condena pero siguen presos, y a personas mayores de 70 años que continúan detenidas sin juicio.














