Un grupo de académicos y personalidades de la sociedad civil difundió este martes un exhorto público en el que llaman a iniciar de inmediato un proceso amplio y transparente de reconstrucción institucional en Venezuela.
El documento —firmado por Alberto Ray, Arnoldo Gabaldon Berti, Benjamin Scharifker, Claudio Bifano, Sary Levy Carciente, Juan Pablo Olalquiaga, Milos Alcalay, Vladimiro Mujica y Aquiles Martini Pietri— sostiene que el país atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia reciente, marcado por el deterioro de las instituciones republicanas, el colapso económico, el daño a la infraestructura y la migración masiva.
Los firmantes afirman que, pese a la gravedad de la crisis, existe una oportunidad excepcional para reconstruir el país sobre bases institucionales sólidas, independientes y respetadas. Aseguran que sin instituciones fuertes no habrá estabilidad económica, progreso social ni confianza ciudadana.
En el texto advierten que la debilitación de los poderes públicos ha permitido la arbitrariedad, la corrupción y la degradación del Estado, y señalan que el árbitro electoral perdió credibilidad, la justicia dejó de ser imparcial y los mecanismos de control fueron vaciados de contenido.
El comunicado plantea que es indispensable renovar el Consejo Nacional Electoral para garantizar elecciones libres y confiables, convocar comicios presidenciales libres y verificables que restituyan la legitimidad del Poder Ejecutivo, elegir una nueva Asamblea Nacional plural que recupere su papel de deliberación y control, reformar a fondo el sistema de justicia y fortalecer órganos esenciales como la Contraloría, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, el Banco Central de Venezuela y el SENIAT.
Los firmantes subrayan que esta tarea no corresponde únicamente al Estado, sino que requiere la participación activa de academias, colegios profesionales, gremios empresariales y laborales, y organizaciones de la sociedad civil. Consideran que las élites intelectuales y profesionales deben liderar la selección de servidores públicos éticos, competentes y comprometidos con los valores republicanos.
También advierten sobre la necesidad de evitar que el populismo y la demagogia vuelvan a destruir las instituciones, y aspiran a que la nueva etapa del país se inicie con una vida cívica activa, respeto a la ley y vigilancia ciudadana permanente sobre el poder.
El exhorto propone desarrollar de manera simultánea cinco líneas de acción:
- Electoral e institucional: renovación del CNE y convocatoria de elecciones presidenciales libres.
- Legislativo y normativo: elección de una nueva Asamblea Nacional y aprobación de leyes de transición.
- Justicia y control: reforma del sistema judicial y fortalecimiento de los órganos de control.
- Económico-productivo: estabilización macroeconómica y reactivación productiva basada en seguridad jurídica.
- Cultura cívica y participación: mecanismos efectivos de participación ciudadana y educación cívica sostenida.
Según el documento, estos ejes deben avanzar de forma concurrente, con coordinación y sentido de prioridad, evitando secuencias rígidas que retrasen la transformación del país.
El texto concluye afirmando que reconstruir la institucionalidad de la república no es solo una tarea política, sino un compromiso nacional que involucra a todos. “El momento de actuar es ahora”, señalan los firmantes.}















