Al cumplirse 300 días de la detención arbitraria del abogado argentino Germán Giuliani en Venezuela, su esposa y sus tres hijos difundieron un video público en el que exigen su liberación inmediata y apelan directamente a las autoridades venezolanas, que lo mantienen en cautiverio en la cárcel de máxima seguridad Yare 2, a las afueras de Caracas.
En el mensaje, la esposa de Giuliani, Virginia Rivero, recordó que la familia lleva “300 días de angustia, de incertidumbre y de un dolor que ninguna familia debería vivir”. Dirigiéndose a Delcy Rodríguez, presidenta encargada; y a su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, pidió que escuchen su clamor.
Su hija mayor, Joaquina, de 19 años, subrayó que las autoridades venezolanas “tienen en sus manos la posibilidad de corregir una injusticia. Mi papá tiene derecho a recuperar su libertad”, afirmó.
Por su parte, Uma, de 17 años, describió a su padre como “un hombre trabajador, honesto, dedicado a su familia y a su país”, y denunció que su detención “ha sido arbitraria desde el primer día”.
El hijo menor, Timoteo, de 11 años, pidió que se respeten los derechos de su padre y expresó el deseo más simple y doloroso del mensaje: “Queremos volver a verlo. Que vuelva con su familia, que podamos abrazarlo de nuevo”.
En el cierre del video, Virginia Rivero reiteró el llamado urgente a las autoridades venezolanas: “No hay razón legal ni humana para que siga detenido. Cada día que pasa es un día más de sufrimiento”.
También envió un mensaje directo a su esposo: “Estamos contigo. No vamos a dejar de luchar por tu libertad. Te esperamos. Te amamos. Y no descansaremos hasta que regreses a casa”.
La familia insistió en que la liberación de Germán Giuliani es un imperativo humanitario y legal, y pidió a la comunidad internacional mantener la atención sobre su caso, siendo el último rehén argentino que queda en Venezuela tras la liberación de Yaacob Harary, Gustavo Rivara, Roberto Baldo y Nahuel Gallo.














