La encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, encabezó un encuentro de mujeres en el Palacio de Miraflores, con el objetivo de consolidar un espacio de diálogo para «trascender las diferencias ideológicas en favor del bienestar nacional», en el marco del denominado «Programa por la Paz y la Convivencia Democrática».
Aunque el aparato de propaganda del régimen describió la actividad como un encuentro de «lideresas revolucionarias y representantes de la oposición venezolana», no estuvieron presentes las dirigentes opositoras más destacadas, como Delsa Solórzano, Adriana Pichardo, María Beatriz Martínez o Andrea Tavares.
Por el contrario, estuvieron presentes figuras que, aunque dicen ser opositoras, en los años recientes han tenido cierta cercanía con el régimen chavista, como la vicepresidenta del Movimiento al Socialismo (MAS), María Verdeal, y la expresidenta de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui.
En 2023, Uzcátegui fue señalada de haber intentado boicotear las elecciones primarias del 22 de octubre al renunciar a su rol como vicepresidenta de la Comisión Nacional de Primaria argumentando que no había condiciones para realizar la consulta, que finalmente se realizó de manera exitosa y en la que participaron cerca de 2,5 millones de votantes, resultando electa la líder María Corina Machado con más del 92 % de los votos como candidata unitaria de la oposición de cara a las elecciones presidenciales de 2024.
Llamado a «la paz»
Durante el encuentro, Delcy Rodríguez instó a las mujeres venezolanas a «ser no solamente defensoras de la paz, de la tranquilidad, del respeto, del reconocimiento del desigual, del diverso, sino también, como nuestras heroínas y como nuestros pueblos indígenas, defender la soberanía de Venezuela, defender la autodeterminación de Venezuela».
Rodríguez anunció la aprobación de un «Acuerdo por la Paz y Desarrollo Integral de las Mujeres Venezolanas» y llamó al «reencuentro nacional como espacio común para la paz y la construcción de la Patria».













