El partido Primero Justicia advirtió sobre la creciente brecha entre los ingresos de los trabajadores y el costo de vida en Venezuela, en medio de un aumento sostenido en los precios de los alimentos que afecta especialmente a los sectores más vulnerables.
De acuerdo con cifras del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), el costo de la canasta alimentaria correspondiente a marzo se ubicó en 703,11 dólares, mientras que el salario mínimo permanece en 130 bolívares desde 2022, equivalente a menos de un dólar mensual.
La organización señaló que esta desproporción refleja una pérdida significativa del poder adquisitivo, ya que un trabajador necesita más de 2.400 salarios mínimos para cubrir los gastos básicos de alimentación de una familia promedio.
En ese contexto, indicó que el ingreso base solo alcanza para cubrir 0,04% del costo total de los alimentos, lo que —a su juicio— explica las recientes protestas de trabajadores y pensionados que reclaman mejoras salariales y condiciones laborales dignas.
Asimismo, la tolda política cuestionó el uso de bonificaciones como mecanismo de compensación, al considerar que estos pagos no tienen incidencia en beneficios legales ni garantizan estabilidad económica sostenida.
El partido también sostuvo que la recuperación del país requiere cambios estructurales en la conducción del Estado. En ese sentido, afirmó que el régimen chavista es responsable de la crisis acumulada durante décadas y planteó que una transición política permitiría reactivar la economía y restablecer el poder adquisitivo.
Finalmente, la organización rechazó los argumentos del chavismo que atribuyen la situación exclusivamente a sanciones internacionales. Señaló que, pese a la emisión de licencias que han permitido ingresos por exportaciones petroleras, no existe información clara sobre el destino de esos recursos.














