El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles 6 de mayo durante un evento en la Casa Blanca que la gente en Venezuela está «bailando en las calles» felices por los beneficios económicos de las inversiones petroleras que han comenzado a concretarse en el país, cuatro meses después de la captura del dictador Nicolás Maduro.
«Fuimos a Venezuela. Gente inteligente, gran gente. Un ejército realmente fuerte. Lo ganamos muy rápido y ha sido algo fantástico. Ha sido algo grandioso para Venezuela. La gente está muy feliz. Están bailando en las calles porque tienen mucho dinero entrando a través de las grandes compañías petroleras que todas están llegando», afirmó Trump.
El mandatario añadió que la noche del martes 5 de mayo cenó en la Casa Blanca con los directivos de las principales petroleras estadounidenses: «Estuve con ExxonMobil anoche. El presidente de la junta estuvo aquí. Y estamos hablando de Venezuela, junto con muchos de ellos. Chevron, todos estuvieron aquí anoche. Todos quieren ir allí y a otros lugares».
Las declaraciones de Trump se producen tras el giro de ExxonMobil respecto a Venezuela. El 1° de mayo, el director ejecutivo Darren Woods afirmó en una entrevista con CNBC que está evaluando posibles inversiones en Venezuela luego de los cambios en las regulaciones energéticas y los términos contractuales impulsados por el régimen de Delcy Rodríguez con el aval de la administración Trump, en un cambio notable respecto a su postura de meses atrás, cuando había asegurado que invertir en Venezuela «aún no era viable».
Sin embargo, el optimismo de Trump contrasta con la realidad que viven millones de venezolanos: el salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares, equivalentes a 27 centavos de dólar, la inflación anualizada supera el 649% y los apagones siguen detonando protestas en todo el país.














