El Grupo Región Insular manifestó su preocupación por el avance del deterioro ambiental en la isla de Margarita y advirtió que la situación amenaza la conservación de ecosistemas estratégicos, además de tener repercusiones sobre la salud de la población, el turismo y diversas actividades económicas de Nueva Esparta.
A través de un comunicado, la organización denunció la ejecución de intervenciones que, a su juicio, están alterando el equilibrio ecológico de la entidad, especialmente en espacios costeros considerados de alto valor ambiental. Entre los casos señalados figuran obras y desarrollos en sectores como Guacuco, La Caracola y El Yaque.
La agrupación sostuvo que varias de estas actuaciones se realizan en áreas de dominio público marítimo-terrestre y aseguró que incumplen disposiciones contempladas en la normativa venezolana relacionada con la protección del litoral y el ordenamiento territorial.
Asimismo, alertó sobre la pérdida progresiva de bosques secos tropicales y manglares, ecosistemas que cumplen funciones fundamentales para la preservación de la biodiversidad, la protección de las costas frente a fenómenos naturales y la reducción de impactos asociados al cambio climático.
Otro de los aspectos que genera preocupación es la descarga continua de aguas servidas al mar debido al mal funcionamiento de la infraestructura destinada al tratamiento de aguas residuales en Nueva Esparta. Según la organización, esta situación representa riesgos para el ambiente y la salud pública, además de afectar actividades como la pesca y el sector turístico.
“Estamos frente a una situación que requiere atención inmediata. La protección del patrimonio natural de Nueva Esparta no puede seguir siendo postergada”, afirmó Ismael Felipe, vocero de Región Insular, quien insistió en la necesidad de adoptar acciones urgentes para evitar un mayor deterioro de los recursos naturales.
Ante este panorama, la organización pidió a las autoridades nacionales, regionales y municipales reforzar la aplicación de la legislación ambiental vigente y tomar medidas para detener proyectos que generen daños en los ecosistemas costeros.
También solicitó avanzar en la formulación y ejecución de los Planes Especiales de Manejo de las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (Abrae), particularmente en las zonas litorales, así como recuperar y poner en funcionamiento el sistema de tratamiento de aguas residuales de la entidad.
Finalmente, el Grupo Región Insular convocó a universidades, gremios profesionales, organizaciones ambientalistas, empresarios y ciudadanos a sumar esfuerzos en defensa del patrimonio natural de Margarita, Coche y Cubagua, al considerar que su preservación es clave para el desarrollo sostenible de las generaciones futuras.
Con información de La Patilla













