La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, de la ONU, expresó su grave preocupación por el anuncio del régimen chavista de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI).
Según el comunicado, publicado este 27 de julio desde Panamá y Ginebra, la medida genera profundas dudas sobre el compromiso del régimen de Delcy Rodríguez con la rendición de cuentas y solo sirve para reforzar la impunidad frente a las violaciones de derechos humanos. La Misión señaló que esta decisión llega en un momento crítico para el país, cuando lo que se necesita con urgencia es la realización de los derechos de los venezolanos a la justicia, la verdad y un adecuado ajuste de cuentas con el pasado.
El organismo afirmó que, hasta ahora, el régimen chavista no ha tomado ninguna acción significativa para avanzar en las investigaciones sobre las graves violaciones y crímenes internacionales ampliamente documentados durante más de una década, y sostuvo que, con este paso, el gobierno busca evadir los procesos internacionales destinados a impulsar esa rendición de cuentas a nivel nacional.
La Misión hizo un llamado a las autoridades venezolanas a revertir su decisión de retirarse de la CPI, y a comprometerse plenamente con todos los mecanismos internacionales de justicia y organismos de derechos humanos, incluida la propia Corte. Exigió además que se investigue y se lleve ante la justicia a los responsables de crímenes de lesa humanidad y graves violaciones de derechos humanos, mediante procesos nacionales que cumplan con los estándares internacionales.
El comunicado recordó que la Misión fue establecida en septiembre de 2019 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para evaluar las presuntas violaciones cometidas en Venezuela desde 2014, y que su mandato fue extendido por dos años más, hasta octubre de 2026, mediante la resolución 57/36 del Consejo.
El pronunciamiento se produce luego de que el canciller del régimen, Félix Plasencia González, anunciara la decisión de Venezuela de denunciar el Estatuto de Roma, un paso celebrado por el Departamento de Estado de EE.UU., que calificó a la CPI de «corrupta y sin valor».














