La revista británica The Economist publicó un reportaje que se pregunta por qué siguen detenidos más de 300 presos políticos en Venezuela, tras casi 10 meses de la captura del dictador Nicolás Maduro, pese al «extraordinario poder de influencia» que la Administración del presidente Donald Trump tiene sobre el régimen interino de Delcy Rodríguez.
La publicación señala que aún quedan más de 300 presos políticos, muchos de ellos en el centro de torturas El Rodeo, donde familiares han acampado por meses exigiendo su liberación.
«Los presos políticos son útiles para el régimen. No solo sirven como moneda de cambio con los estadounidenses; su encarcelamiento continuo deja claro a los venezolanos que la capacidad del régimen para reprimir la disidencia permanece intacta», afirma la revista.
The Economist destacó que casi la mitad de los presos políticos que siguen encarcelados son militares. «Muchos son oficiales de alto rango acusados de rebelión. Mantenerlos encarcelados es una forma de controlar a las fuerzas armadas», sostiene al citar al académico de la Academia Naval de Estados Unidos en Maryland John Polga-Hecimovich.
Political prisoners are not only chips for bartering with the Americans. Their continued incarceration helps make clear to Venezuelans that the regime’s ability to quash dissent remains intact https://t.co/tEuoZy91ED
Photo: Getty Images pic.twitter.com/ZclPGJamR1
— The Economist (@TheEconomist) October 15, 2026














