Ante el severo deterioro de las condiciones socioeconómicas que afecta al sector público, trabajadores de la Gobernación de Mérida protestaron este jueves y ratificaron que se mantendrán movilizados de manera pacífica, organizada y constante en la defensa de sus derechos laborales.
La vocera sindical Dilma Albarrán enfatizó que las exigencias del gremio no responden a agendas políticas, sino a una necesidad humana y constitucional de contar con sueldos dignos que permitan cubrir la canasta básica familiar y garantizar la calidad de vida de los obreros, empleados y jubilados que diariamente sostienen el aparato administrativo de la entidad andina.
Desde la dirigencia sindical se subrayó que las demandas planteadas al Ejecutivo regional y nacional no se trata de concesiones extraordinarias, sino del cumplimiento irrestricto de las leyes laborales y de la restitución de la contratación colectiva, la cual contempla primas socioeconómicas, cobertura de salud eficiente, servicios de previsión social y beneficios que hoy se encuentran pulverizados por la crisis.
Albarrán manifestó que el esfuerzo y los años de entrega de la fuerza laboral no pueden seguir siendo pagados con salarios de precariedad, recordando que la verdadera paz social se logra únicamente cuando se garantiza justicia y respeto a las conquistas históricas de los trabajadores.
Finalmente, el gremio sindical hizo un llamado urgente a las autoridades institucionales para establecer una mesa de diálogo franca y con capacidad de respuesta inmediata, advirtiendo que los servidores públicos del estado Mérida continuarán alzados en voz y conciencia, utilizando todas las vías legales y pacíficas necesarias hasta obtener soluciones concretas que dignifiquen su labor.














