El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alzó y besó este jueves el trofeo original de la Copa del Mundo y expresó su fe en el hexacampeonato de la selección brasileña, en una ceremonia en Brasilia.
Lula descartó el discurso que tenía preparado para hacer un repaso de la historia de la selección brasileña a lo largo de los mundiales, desde la «paliza» sufrida ante Portugal en 1966 hasta la «perfección» del ataque del equipo brasileño de 1970 y el gol «milagroso» de Romário en las eliminatorias de 1994.
«Estamos completando 24 años sin título», resaltó. Y «estoy convencido de que vamos a ganar esta Copa. Estoy convencido porque conversé con (Carlo) Ancelotti y lo encontré muy serio, con la cabeza en su lugar. Y seguro de que solo va a convocar a aquel que esté 100 % preparado para jugar. No va a convocar a nadie por el nombre».
«Cuando el técnico tiene seriedad, los jugadores asumen su responsabilidad. Estoy convencido de que vamos a ganar», declaró el mandatario.
El acto reunió a leyendas de la Canarinha masculina y femenina, como Pepe, bicampeón del mundo (1958 y 1962), y socio de Pelé en el Santos; Cafú, capitán del pentacampeonato brasileño y también dos veces campeón del mundo; y la histórica internacional Formiga, la única futbolista que ha participado en siete Mundiales y siete Juegos Olímpicos.
También estuvieron presentes Jairzinho, conocido como ‘el huracán’ del torneo de México 1970; Branco, campeón en 1994; y Edmílson, defensor en el pentacampeonato de 2002 y autor del recordado gol de bicicleta que marcó a Costa Rica en la fase de grupos.
Antes de acercarse al atril para entonar su discurso, el presidente recibió el trofeo dorado de manos de Cafú, el último capitán brasileño en alzar la copa, siguiendo con el protocolo de la FIFA, que establece que el galardón de oro macizo solo puede ser tocado por jefes de Estado y consagrados campeones del mundo.
El «Tour de la Copa» lleva el trofeo a 30 países miembros de la FIFA, con 75 paradas en más de 150 días antes del inicio en junio del mundial más grande la historia, con 48 selecciones y tres países sede.
EFE











