La participación final en las elecciones israelíes de este martes alcanzó el 77,7 %, casi ocho puntos por encima de la registrada en los últimos comicios de 2022 y la cifra más alta desde 2001, según informó la Comisión Electoral Central.
Un total de 5.695.682 israelíes acudieron a las urnas, que cerraron a las 22:00 hora local (20:00 GMT).
Las primeras estimaciones señalaron que el bloque de la oposición al primer ministro Benjamin Netanyahu lideró por estrecho margen en las elecciones legislativas de este martes en Israel, las primeras desde el ataque de Hamás, del 7 de octubre de 2023, marcadas por una fuerte movilización.
Según las primeras proyecciones difundidas por cadenas de televisión israelíes, el bloque liderado por el exjefe militar Gadi Eisenkot, aventajaba por poco al bloque dirigido por Netanyahu.
Las proyecciones de las cadenas de televisión 11, 12 y 13, el «Bloque del Cambio», encabezado por Eisenkot y formado por partidos que van de la derecha a la centroizquierda, recabaría entre 52 y 53 escaños de los 120 que tiene el Parlamento.
Por su parte, la coalición saliente de Netanyahu obtendría 50. En cuanto a las dos listas árabes, podrían conseguir un número récord de bancas, 17 o 18, según esos mismos sondeos.
Sin embargo, el partido de Netanyahu, el Likud, fue el que más escaños obtuvo, según estas estimaciones, 24 o 25, justo justo por delante de la formación Yashar, de Eisenkot.
Las proyecciones «muestran una ausencia total de confianza en Netanyahu y su gobierno», declaró Eisenkot poco después de que se publicaran estas estimaciones.
Por su parte, el actual líder de la oposición en el Parlamento, Yair Lapid, habló de una «derrota aplastante» para el bloque del primer ministro.
La comisión electoral publicará gradualmente los resultados, un proceso que podría alargarse varios días.
EFE













