Las elecciones generales que se llevarán a cabo en Perú este domingo se caracterizaron durante la campaña por una alta incertidumbre, puesto que las encuestas cambian a diario sobre los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta, pero un lema se ha mantenido estable por gran parte del electorado: «Por estos no», ante el hartazgo hacia la clase política actualmente en el poder.
Un sector de la población promovió esta campaña, que pide no votar por partidos que tienen representación en el Congreso, que llegó a alcanzar un 95 % de rechazo popular el año pasado, y al que culpan de haber protegido a la expresidenta Dina Boluarte ante escándalos de corrupción y las muertes en las protestas de 2023 y también haber impulsado una serie de leyes llamadas «procrimen».
Los peruanos se enfrentan este domingo a una enorme cédula electoral de 44 centímetros por 42 de ancho que incluye los 35 candidatos a las elecciones presidenciales, representantes al Congreso, al Senado y al Parlamento Andino.
«Lo que han hecho la mafia y la corrupción en estas elecciones es crear la mayor cantidad de partidos políticos para tratar de confundir a los electores. No es posible que en Perú haya 35 partidos participando en elecciones. Confunden a la gente del campo, de las regiones», dice Álex Pino, natural de la región norteña de La Libertad.
Pino agregó que, en la cédula, los símbolos de los partidos son muy pequeños y la cara de los candidatos son difíciles de identificar.
De hecho, encuestadoras han advertido que este domingo habrá errores del electorado en la papeleta y por lo tanto un significativo porcentaje de votos nulos.
Por Paula Bayarte / EFE












