Las autoridades nicaragüenses expropiaron la vivienda de la doctora Anely Pérez Molina, miembro de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y quien fue excarcelada y expulsada de Nicaragua hacia los Estados Unidos junto con su familia en marzo de 2023, denunció este jueves la afectada.
Pérez Molina, hija del fallecido guerrillero sandinista Cristián Pérez, dijo a la plataforma nicaragüense Confidencial que su vivienda fue usurpada en mayo pasado «por personas ligadas a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo».
Su inmueble, con una extensión de 450 metros cuadrados de construcción en un terreno que en total mide 8.385 metros cuadrados, está valorado en 750.000 dólares y se ubica en el exclusivo Monte Fresco, en el municipio de El Crucero, Managua, indicó.
Afirmó que la propiedad no era de ella sino «una herencia» de su esposo, y que en los dos últimos años estuvo custodiada por policías y lucía abandonada debido a la falta de mantenimiento.
«La casa quedó totalmente amueblada y todo lo que teníamos, incluyendo una camioneta valorada en 30.000 dólares. Además, de recuerdos familiares que quedaron en manos de la Policía. También quedaron electrodomésticos, muebles, computadoras, televisiones, juegos de mis hijos, las joyerías que podrían ser valorados en unos 150.000 dólares”, detalló.
La doctora, especialista en dermatología, aseguró que la persona a la que le fue transferida su propiedad «no va a poder descansar porque voy a denunciar que vive en casa robada» y que «eso no es tener valores ni principios”.
«(Con la vivienda) también se robaron toda una historia familiar, incluyendo el único recuerdo que tenía de mi padre», lamentó.
Pérez Molina es hija del guerrillero Cristián Pérez, asesinado por la guardia de Somoza en mayo de 1979, dos meses antes del triunfo de la revolución sandinista, y de Anely Molina, quien actualmente convive con Samuel Santos, quien fue canciller del Gobierno de Ortega de 2007 al 2017.
El 25 de marzo de 2023 fue montada en un avión comercial junto con su esposo y sus dos hijos menores con destino a Estados Unidos, luego de que el Ministerio Público nicaragüense interpusiera una acusación en su contra.
Antes de ser expulsada, Pérez Molina fue acusada penalmente por la Fiscalía por delitos considerados «traición a la patria» y ciberdelitos en la que «el Estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense» se declararon como víctimas u ofendidos.
«Los que cometieron ciberdelitos fueron ellos porque inventaron una cuenta de Facebook con mi nombre con publicaciones que pedían sanciones y eso era totalmente falso. Lo hicieron para acusarme», sostuvo.
El Gobierno que dirige Ortega junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, no se ha referido a esa denuncia de la médica opositora.
Con información de EFE












