La delegación de Cuba ante la ONU abandonó este martes la sala de la Asamblea General, después de que el presidente Donald Trump afirmara que el país es «un Estado fallido» y presumiera de la presión que su gobierno ejerce sobre la isla.
«Es un Estado que ha fracasado por completo. Está fracasando como nunca antes y acabará cayendo», declaró Trump durante su intervención en la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU. Tras estas declaraciones, se pudo ver abandonar la sala a la delegación cubana que se encontraba presente en el pleno.
El mandatario estadounidense afirmó que su administración «busca un cambio fundamental en Cuba», liderado, según dijo, por el secretario de Estado, Marco Rubio. Trump acusó a la dictadura de Miguel Díaz-Canel de ser un «régimen comunista» sometido «a la mayor presión a la que se ha visto jamás», y aseguró que la isla lleva «décadas» coordinándose con redes comunistas y grupos de izquierda en Estados Unidos, entre ellos el Partido Comunista de Estados Unidos, el grupo Antifa, al que designó como organización terrorista, y el Partido de los Socialistas Democráticos de América (DSA), la formación del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
«El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba», afirmó el mandatario.
Cuba tiene previsto intervenir el sábado en la Asamblea General, a través de su ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado una campaña de presión política y económica contra Cuba, con el objetivo de asfixiar financieramente a la dictadura de Díaz-Canel y forzar un cambio político en la isla.














