Al cumplirse un mes de los terremotos del 24 de junio, el ingeniero Rafael Argotti, miembro de la Junta Directiva Nacional del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), informó que las brigadas profesionales de la institución han realizado más de 8.000 inspecciones técnicas de estructuras dañadas en el Distrito Capital.
Según Argotti, las evaluaciones tienen como objetivo determinar la habitabilidad de los inmuebles, identificar fallas críticas y ofrecer recomendaciones técnicas a las comunidades y autoridades locales para mitigar vulnerabilidades. El ingeniero destacó la labor voluntaria del gremio y adelantó que el monitoreo continuará intensificándose en las zonas con mayor densidad poblacional y estructuras de mayor antigüedad dentro de la capital.
Argotti calificó el balance como «sumamente positivo» y resaltó que la respuesta ante la contingencia ha permitido al CIV, que cuenta con 165 años de fundado, reafirmar su rol histórico como asesor del Estado venezolano y guardián del interés público.
«Continuamos en la palestra pública en nuestro auténtico rol, y hemos tenido la presencia de unos 6.000 colegas en las zonas afectadas, prestando un servicio voluntario y totalmente gratuito para darle tranquilidad a la población», señaló el ingeniero.
Argotti detalló las cifras alcanzadas hasta la fecha: más de 8.000 inspecciones ejecutadas directamente por el CIV, y un total consolidado de 12.000 inspecciones en Caracas mediante el esfuerzo conjunto entre el gremio, las alcaldías, universidades, el Cuerpo de Bomberos y Protección Civil. Según el ingeniero, más del 70% de las inspecciones han sido clasificadas como habitables (etiqueta verde), mientras que aproximadamente el 25% de las edificaciones fueron catalogadas bajo «habitabilidad con precaución» (amarillo) o «no habitable» (rojo).
Próxima etapa: ingeniería patológica
Argotti indicó que, tras conversaciones con la Comisión Presidencial de Habitabilidad de Infraestructuras, presidida por el ingeniero Francisco Garcés, la primera fase del levantamiento culminará en un lapso de dos a tres semanas a partir del 24 de julio.
Precisó que, inmediatamente después, se dará paso a una segunda fase con brigadas de mayor nivel técnico, integradas por profesores universitarios y especialistas en patología de estructuras y concreto, enfocada de manera prioritaria en el 25% de las edificaciones etiquetadas en amarillo y rojo, con el fin de determinar las acciones técnicas requeridas para su rehabilitación.













