El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) exigió la liberación de 19 ciudadanos colombianos detenidos en Venezuela por motivos políticos, en medio de la angustia que atraviesan sus familias tras el terremoto de magnitud preliminar 7,4 que sacudió a Colombia este 10 de agosto.
Según el pronunciamiento, la organización se unió al dolor del pueblo colombiano tras un sismo con epicentro en San José del Palmar, Chocó, que suma más de cien fallecidos y daños estructurales severos en Cali, Manizales, Pereira y Quibdó. Entre los millones de colombianos golpeados por la tragedia están las familias de los 19 detenidos registrados por CLIPPVE, acusados de delitos como terrorismo, conspiración, traición a la patria o espionaje.
CLIPPVE informó que este lunes en la tarde al menos 10 de los 19 colombianos habrían logrado llamar desde el centro penitenciario El Rodeo I y confirmar que sus familias en Colombia se encontraban bien, mientras el resto continuaría sin poder comunicarse. La organización precisó que El Rodeo I concentra a la mayoría de los extranjeros detenidos por motivos políticos en el país, y que el régimen de visitas allí se limita a quince minutos semanales, a través de vidrio y sin derecho habitual a llamadas telefónicas, por lo que la comunicación de este lunes fue calificada como «una excepción a esa norma, no la garantía de que se mantenga».
La organización señaló que los 19 colombianos no están todos en El Rodeo I: también hay detenidos en Yare y en el Fuerte Guaicaipuro, centros sobre los que CLIPPVE no ha recibido información equivalente sobre llamadas o comunicación con sus familias, debido al acceso limitado a información pública sobre los detenidos.
CLIPPVE recordó que, el pasado 24 de junio, durante el doble sismo que sacudió Venezuela, los detenidos en El Rodeo I permanecieron encerrados en sus celdas por más de 45 minutos sin que se activara ningún protocolo de evacuación, y que días después, al negarse a regresar a celdas cuya seguridad estructural no había sido verificada, fueron reprimidos con golpes, perdigones y gas lacrimógeno.
La organización pidió que se respeten las Reglas Nelson Mandela de la ONU, específicamente la Regla 58, sobre el contacto de toda persona privada de libertad con su familia, y la Regla 63, sobre su derecho a informarse de las noticias de actualidad. Entre sus exigencias, CLIPPVE solicitó extender las llamadas autorizadas a todos los colombianos detenidos que aún no han podido comunicarse, garantizar su derecho a estar informados, asegurar la protección consular, la atención médica y el contacto familiar, permitir la verificación de las condiciones de reclusión por parte de la CIDH, el CICR y mecanismos internacionales de derechos humanos, y conceder la libertad inmediata por razones humanitarias a los 19 detenidos.
«A los gobiernos de Venezuela y Colombia les corresponde actuar. La libertad también salva vidas y, frente al sufrimiento de las familias, no puede haber indiferencia», concluyó CLIPPVE.














