Maestros jubilados del estado Bolívar realizaron una asamblea en la Casa del Educador para reclamar al régimen la homologación de sus beneficios laborales con los percibidos por el personal activo. Durante el encuentro, denunciaron haber sido excluidos del pago de la prima de profesionalización y reiteraron su exigencia de recibir cestaticket y mejoras salariales.
Los representantes gremiales señalaron que el trato hacia este sector constituye una política discriminatoria que vulnera principios constitucionales de igualdad y dignidad. En ese sentido, insistieron en que el retiro laboral no implica la pérdida de sus derechos profesionales ni de las reivindicaciones conquistadas durante años de servicio.
En la actividad participaron dirigentes sindicales y gremiales, entre ellos Lina Maradei, presidenta de la Federación Venezolana de Maestros en Bolívar; María Guerra, del Colegio de Profesores; Aixa Viera, de Sutradocencia; Marifer Aranda, de SUTPP; Milagros López, de Fenatev; y Carlos Hidalgo, representante de Peritos y Técnicos.
Los voceros recordaron que el pasado 5 de mayo entregaron un documento ante el Ministerio del Trabajo en el que expusieron las principales problemáticas que afectan a los educadores retirados. Además, citaron la sentencia 1243 de la Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, emitida en noviembre de 2018, que establece criterios favorables para jubilados en materia de progresividad y revisión periódica de pensiones.
Durante la asamblea, varios asistentes compartieron testimonios sobre las dificultades económicas que enfrentan. “Pagamos seguro social toda la vida y hoy apenas recibimos 130 bolívares”, expresó uno de los docentes presentes.
Por su parte, Alonso Marín cuestionó lo que calificó como un “trato cruel” hacia quienes dedicaron décadas a la formación académica en el país. “Nosotros también necesitamos alimentarnos y comprar medicinas”, afirmó.
Los jubilados también exigieron la extensión del beneficio equivalente a 70 dólares que reciben otros sectores y defendieron su papel dentro del sistema educativo venezolano. Con pancartas y consignas, se declararon en protesta permanente hasta obtener respuestas a sus demandas.
Con información de La Patilla














