Bajo la consigna «Basta de abusos, queremos trabajar y vivir en paz», los habitantes, comerciantes, mineros, productores y trabajadores de Las Claritas, parroquia San Isidro, estado Bolívar, emitieron un comunicado público para denunciar la grave situación de inseguridad, atropellos y vulnerabilidad a la que dicen estar sometidos por parte de los cuerpos de seguridad del Estado.
Publica lapatilla.com que los afectados manifestaron su profunda preocupación y dolor ante lo que califican como un constante abuso de autoridad. Según reza el texto, quienes tienen el deber constitucional de proteger y resguardar los bienes de la ciudadanía, están incurriendo en delitos graves. Dicen ser víctimas de robos y hurtos a mano armada por parte de los funcionarios.
En el comunicado se detalla que la actividad económica de la zona se encuentra gravemente asfixiada por prácticas delictivas por parte de militares y policías. «Denunciamos la extorsión y el cobro de vacunas a nuestros comerciantes y a nuestros mineros, amenazando el trabajo honrado y el sustento de sus familias», afirmaron los voceros, quienes además sumaron a la lista de agravios las detenciones arbitrarias y el amedrentamiento continuo contra el ciudadano común.
Ante este panorama que tildan de «insostenible», y amparados en el artículo 68 de la Constitución Nacional, que consagra el derecho a la protesta pacífica, las comunidades tomaron la decisión de alzar la voz.
Convocatoria a paro
Como medida de presión y exigencia de respeto, convocaron a todas las comunidades de la parroquia San Isidro a sumarse a una jornada de protesta pacífica y cierre de vías (tranca).
En el marco de esta movilización, los manifestantes hicieron una solicitud directa al Ejecutivo Regional: «Exigimos acto de presencia a la gobernadora del estado Bolívar. Que haga presencia en nuestra parroquia San Isidro».
Asimismo, comerciantes de la zona hicieron un llamado a la solidaridad, instando a los dueños de negocios a bajar sus santamarías y sumarse a la paralización. «Si el pueblo no trabaja por culpa de la inseguridad y los abusos, el comercio tampoco prospera. Esta lucha es de todos».
Líderes comunitarios pidieron a la ciudadanía asistir de forma pacífica y organizada, llevando pancartas de rechazo a la extorsión y al abuso de poder para unificar el reclamo en una sola voz.
Con información de lapatilla.com














