El expelotero venezolano Oswaldo José Pirela, coordinador de receptores de ligas menores de los San Diego Padres, fue liberado bajo fianza luego de permanecer detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
Pirela fue detenido el pasado 16 de agosto en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, mientras se desplazaba por motivos laborales relacionados con su trabajo para los Padres, según informaron su familia y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
“Nos complace que Oswaldo Pirela haya sido liberado bajo fianza y se haya reunido con su familia”, declaró Craig Hughner, portavoz de los Padres. El equipo señaló que no ofrecerá más comentarios sobre el caso para respetar la privacidad del venezolano mientras el proceso continúa.
De acuerdo con el DHS, Pirela ingresó legalmente a Estados Unidos en 2014 y recibió autorización para permanecer en el país hasta principios de 2018, pero habría excedido el período permitido. La agencia indicó que los procedimientos para su expulsión continúan y que el exjugador fue liberado de la custodia de ICE el 24 de agosto bajo fianza.
El DHS sostuvo además que, al momento de su detención, Pirela no contaba con documentación que acreditara un estatus migratorio legal. La agencia aclaró que una solicitud de asilo pendiente y un permiso de trabajo no otorgan por sí mismos un estatus migratorio en Estados Unidos.
La familia de Pirela, sin embargo, cuestionó esa versión y afirmó que el venezolano mantiene una solicitud de asilo pendiente y que obtuvo permisos de trabajo vinculados con ese proceso. También rechazó que 2018 corresponda necesariamente a la fecha en que terminó su autorización para permanecer en el país.
Sus familiares pidieron al DHS que presente documentación que demuestre que Pirela se encuentra ilegalmente en Estados Unidos y señalaron que el venezolano ya contrató a un abogado de inmigración para defender su caso.
Pirela, quien reside en las afueras de Phoenix junto a familiares, tiene dos hijas nacidas en Estados Unidos. Antes de incorporarse a la organización de los Padres, fue jugador de ligas menores de los Texas Rangers.
Aunque fue liberado bajo fianza, el proceso migratorio en su contra continúa y deberá enfrentar los procedimientos de expulsión mientras busca resolver su situación legal en Estados Unidos.













