El aumento de las inversiones extranjeras y la recuperación de las conexiones aéreas internacionales abren nuevas oportunidades para reactivar el turismo en Venezuela, un sector que durante años estuvo afectado por la crisis económica, las deficiencias de infraestructura y el aislamiento internacional.
El economista Asdrúbal Oliveros estimó que los vuelos internacionales hacia el país crecerán 32% en 2026, en un contexto de restablecimiento de acuerdos con aerolíneas extranjeras y mayores perspectivas de inversión.
«Venezuela tiene una oportunidad real en el turismo. En 2025 movilizamos 2,2 millones de pasajeros en vuelos nacionales y estimamos que los internacionales crecerán 32% en 2026», afirmó Oliveros.
El director de Summa Consulting destacó que el desarrollo de esta actividad requiere infraestructura, conectividad, servicios confiables e inversión. También advirtió que el potencial natural del país no garantiza por sí solo su competitividad turística.
«El turismo puede ser un motor de empleo y desarrollo regional, pero debemos dejar de confundir potencial con competitividad», señaló el economista, quien subrayó que contar con playas, montañas y paisajes extraordinarios no es suficiente para alcanzar los objetivos del sector.
Aumentan los vuelos internacionales
Las cifras de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV) reflejan una recuperación de la conectividad aérea. Para octubre, el país registra 178 vuelos internacionales semanales, frente a los 157 contabilizados en mayo.
Actualmente, operan en Venezuela 19 aerolíneas, de las cuales 11 son internacionales. Un año atrás, la oferta se limitaba a 103 vuelos internacionales por semana, según los datos de la asociación.
Otro avance fue la reanudación, en abril, de la conexión aérea directa entre Estados Unidos y Venezuela, suspendida desde 2019.
Este incremento de las rutas internacionales amplía las posibilidades de llegada de visitantes extranjeros, aunque el crecimiento sostenido del turismo también dependerá de la capacidad del país para mejorar sus servicios e infraestructura.
El petróleo como impulso para la economía
Por su parte, el economista Luis Vicente León consideró que los cambios en el escenario económico pueden generar nuevas oportunidades para una actividad que históricamente no ha aprovechado plenamente su potencial.
«Durante años el turismo fue una oportunidad evidente y desaprovechada, y la crisis económica y eléctrica amplificó sus problemas», sostuvo León, quien considera que el nuevo contexto económico abre perspectivas para el sector.
El especialista vinculó parte de esas oportunidades con el aumento de las inversiones petroleras, la llegada de capital y la recuperación del financiamiento.
«Empieza por el petróleo: ya hay muchos contratos petroleros firmados y las empresas comprometen inversión, mueven equipos y contratan proveedores. Sigue con el capital y el financiamiento que regresan, y con inversionistas que ya no vienen solo a vender, sino a comprar y producir adentro», explicó.
Este movimiento de recursos podría generar actividad económica y empleo, con efectos indirectos sobre el turismo y otros sectores. Sin embargo, la consolidación de Venezuela como destino turístico dependerá de que la mayor conectividad y las inversiones se traduzcan en mejores servicios, infraestructura y condiciones para recibir visitantes.














