El politólogo y dos veces preso político Nícmer Evans criticó la propuesta presentada por el régimen chavista para despenalizar la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, al considerar que la iniciativa mantiene intactos los mecanismos de coerción estatal contra la ciudadanía.
Evans explicó que despenalizar no equivale a derogar el instrumento legal, promulgado en 2017, y sostuvo que el texto mantendrá vigentes las medidas administrativas, extorsiones y persecuciones que permiten actuar contra sectores opositores. El dirigente recordó su propia experiencia bajo esta ley, al haber sido detenido en dos ocasiones distintas tras ser imputado por la presunta comisión de delitos de instigación y promoción al odio.
Evans, junto a diferentes sectores de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos humanos, exigió la anulación absoluta de la norma para garantizar la libertad de expresión, y sostuvo que la propuesta oficialista preserva la estructura de persecución política en el país.
El pronunciamiento se produce después de que la encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, solicitara mediante una carta formal a la Asamblea Nacional la reforma de la ley, con el fin de despenalizar los delitos de opinión previstos en ella. El planteamiento de Evans se suma al de otros dirigentes y organizaciones quienes en los últimos días también han exigido la derogatoria total de la norma, en lugar de una reforma parcial.
No es despenalizar la ley contra el odio, es derogarla, abolirla, es acabar con el Estado odioador y terrorista… pic.twitter.com/BsWxmzO2Cs
— Nicmer Evans (@NicmerEvans) September 29, 2026














