El papa León XIV recibió en el Vaticano a 147 obispos de reciente nombramiento procedentes de los cinco continentes, entre ellos varios prelados venezolanos que participan en el curso anual de formación.
Durante la audiencia, celebrada en el Aula del Sínodo, el Pontífice destacó la importancia de la fraternidad y recordó a los nuevos obispos que “ningún obispo camina solo”, al tiempo que los exhortó a permanecer cerca del pueblo y a mantener un corazón abierto a todos.
Ante los prelados, el Papa también abordó los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial en esta “época de cambios rápidos”. En ese contexto, propuso la encíclica Magnifica humanitas como referencia para ofrecer “una visión y un método para afrontar el gran desafío de proteger lo humano”.
Instó a los obispos a “permanecer con Jesús” porque, antes que pastores, son «discípulos», y les pidió cultivar un corazón «totalmente entregado a los hermanos”, pues “el obispo es un hombre que aprende cada día a amar más a su pueblo».
El Pontífice puso especial énfasis en la relación con los sacerdotes y exhortó a los nuevos obispos a ejercer una verdadera «paternidad episcopal», de modo que sus presbíteros encuentren en ellos «un padre y un hermano». A los pastores de las Iglesias más jóvenes, entre ellos los venezolanos, los invitó además a «conservar un corazón misionero», caracterizado por la escucha, el respeto y la capacidad de reconocer el bien presente en cada persona.
Con información de CEV / Vatican News














