La incertidumbre y la acumulación de situaciones adversas durante años pueden afectar la salud mental y dificultar la capacidad de adaptación de los venezolanos, advirtió Siboney Pérez, presidenta de Psicólogos Sin Fronteras Venezuela.
Durante una entrevista en el programa Punto y Seguimos, de Radio Fe y Alegría Noticias, Pérez explicó que el estrés es una respuesta natural que permite afrontar los desafíos cotidianos. Sin embargo, cuando las dificultades se prolongan y se acumulan, las reacciones pueden volverse más frecuentes y difíciles de manejar.
«Venezuela nos está exigiendo y nos ha exigido durante muchos años mecanismos de adaptación para poder ir enfrentando un desgaste acumulado que cada día se intensifica y, además, nos hace perder las certezas en un futuro», señaló.
Diferencias entre estrés y trauma
La especialista explicó que el estrés suele surgir ante situaciones puntuales y permite desarrollar herramientas para afrontar sus consecuencias físicas, emocionales, conductuales y cognitivas. El trauma, en cambio, puede generar reacciones persistentes después de un acontecimiento o de la interpretación que la persona hace de lo ocurrido.
«La diferencia es la continuidad de reacciones frente a ese evento y la interpretación que las personas dan a lo ocurrido», precisó Pérez.
Asimismo, advirtió que la acumulación de experiencias adversas puede hacer que nuevos acontecimientos reactiven reacciones anteriores, incluso cuando se trata de situaciones similares o de menor intensidad. Esto puede reducir la capacidad de respuesta de las personas y hacer que las herramientas que antes les resultaban útiles ya no sean suficientes para afrontar nuevas dificultades.
La psicóloga alertó así sobre el desgaste emocional que puede generar la exposición prolongada a la incertidumbre y a las presiones cotidianas en Venezuela.














