Las vacaciones escolares dejaron de ser un período de descanso para muchos docentes venezolanos, que deben recurrir a trabajos adicionales para cubrir las necesidades de sus familias, según alertó la profesora Luisa Pernalete, coordinadora de la iniciativa Educación para la Paz de Fe y Alegría Venezuela.
Durante una entrevista en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, Pernalete explicó que los bajos ingresos obligan a numerosos educadores a buscar otras fuentes de dinero durante el receso escolar, lo que limita su descanso y el tiempo disponible para prepararse para el nuevo año académico.
“Las vacaciones para los docentes ya no son las vacaciones de antes, un docente en vacaciones tiene que ponerse a ver qué otra cosa hace para mantener su familia”, afirmó.
Pernalete recordó además que el artículo 91 de la Constitución venezolana establece que los trabajadores deben recibir una remuneración suficiente para cubrir sus necesidades y las de sus familias.
Docentes recurren al pluriempleo
La educadora relató que conoce maestros que se dedican a distintas actividades para complementar sus ingresos. En Guayana, por ejemplo, algunos viajan durante los fines de semana a zonas mineras para vender medicinas, alimentos y otros productos.
Otros docentes elaboran dulces para comercializar, ofrecen clases de refuerzo, trabajan como taxistas o vigilantes y realizan labores de limpieza en viviendas.
También hay educadores que combinan empleos en distintos turnos: trabajan por la mañana en una escuela subvencionada, por la tarde en una institución pública y, cuando tienen oportunidad, buscan un puesto en un colegio privado para obtener mejores ingresos.
“Debido al pluriempleo no tienen tiempo de descansar y el cerebro creativo no fluye”, advirtió Pernalete.
La situación también afecta especialmente a los docentes de mayor edad, quienes deben afrontar gastos adicionales relacionados con la salud, entre ellos la compra de medicamentos y el pago de consultas médicas.














