El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció graves casos de agresiones físicas contra personas privadas de libertad en el Centro Penitenciario para Procesados 26 de Julio, en Guárico, y el Internado Judicial Rodeo II, en Miranda, donde los directores de ambos recintos habrían utilizado bates para golpear a los reclusos.
De acuerdo con testimonios de privados de libertad y familiares recibidos por el OVP, los internos que reclaman por sus derechos son sometidos a golpes, aislamiento y otras formas de castigo por parte de funcionarios del Ministerio de Servicios Penitenciarios.
La organización vinculó estas denuncias con la muerte de Carlos Eduardo Padilla, quien permanecía recluido en la cárcel 26 de Julio y cuyo fallecimiento fue reportado el pasado 26 de agosto. Aunque las autoridades penitenciarias señalaron que murió en un centro hospitalario debido a complicaciones de salud, el OVP recibió una versión diferente sobre las circunstancias de su muerte.
Según los testimonios recopilados por la organización, el 23 de agosto una comisión del Grupo de Respuesta Inmediata y Custodia (GRIC) ingresó al penal para realizar una requisa y ordenó sacar a los internos de sus celdas.
Padilla habría reclamado que estos operativos suelen provocar la destrucción o pérdida de pertenencias personales de los reclusos. Su reclamo habría sido respaldado por otros internos y, según el OVP, el director del penal, Marcer González, respondió golpeándolos con un bate.
La organización indicó que, de acuerdo con los testimonios recibidos, Padilla habría sufrido una golpiza que posteriormente le provocó la muerte. Otro interno resultó con una herida abierta en la cabeza y fue suturado dentro del propio penal antes de ser enviado a una celda de aislamiento conocida como “el tigrito”.
El OVP alertó que este privado de libertad permanece aislado y sin atención médica, y que otros reclusos temen por su vida debido a la gravedad de sus lesiones. Según los testimonios, lleva más de una semana recluido en ese espacio y solo es escuchado cuando se queja de dolor.
Denuncian al menos 20 heridos en Rodeo II
Una situación similar habría ocurrido en el Internado Judicial Rodeo II, donde el pasado 1 de septiembre se registró un reclamo colectivo por las condiciones de reclusión.
Según las denuncias recibidas por el OVP, el director del recinto, José Luis La Rusa, habría golpeado con un bate de aluminio a un grupo de privados de libertad, dejando al menos 20 internos heridos en distintas partes del cuerpo.
Los maltratos se habrían repetido durante la noche del 3 de septiembre, cuando más personas privadas de libertad fueron enviadas a celdas de castigo.
El OVP calificó los hechos como “sumamente graves” y cuestionó que las denuncias recaigan directamente sobre los responsables de dirigir ambos centros penitenciarios, quienes tienen la obligación de garantizar la vida y la integridad de los internos bajo su custodia.
La organización pidió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo enviar comisiones de inmediato a ambos centros penitenciarios e iniciar investigaciones penales y administrativas “exhaustivas e imparciales” sobre las denuncias.
Asimismo, exigió el cese de los aislamientos, atención médica de emergencia para los internos heridos y la destitución e inhabilitación de los funcionarios que resulten involucrados en las violaciones de derechos humanos.
Finalmente, el OVP solicitó nuevamente la intervención del Ministerio de Servicios Penitenciarios y pidió la destitución de Julio García Zerpa, a quien responsabilizó de la “desatención institucional” del sistema penitenciario venezolano.
Directores de 26 de Julio y Rodeo II usan un bate para golpear a los presos https://t.co/kROUlkwPHW
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) September 4, 2026














