La Agencia Tributaria española descubrió que Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, cobraron entre 2023 y 2024 un total de 100.965 euros a través de su agencia de publicidad Whathefav SL de la empresa Venqis, con domicilio en Panamá, que colaboró con el régimen de Nicolás Maduro en la represión de opositores y ejecutó campañas de propaganda y desinformación en favor del chavismo, según reveló El Confidencial.
Detrás de Venqis se encuentra el brasileño André Golabek, quien en 2022 creó a través de su filial Nolatech la aplicación VenApp, presentada por el régimen de Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez como una plataforma de atención ciudadana, pero que en realidad ua sido usada como una herramienta de espionaje y delación.
La aplicación permitía al régimen clasificar a los venezolanos según su adscripción ideológica, rastrear las mesas electorales donde estaban registrados y convertir el formulario de contacto con autoridades en un sistema de denuncia de opositores. Maduro llegó a pedir públicamente a los venezolanos que la usaran para reportar «comportamientos sospechosos» de vecinos opositores.
Golabek también lanzó en 2021, durante las elecciones regionales venezolanas, centenares de cuentas falsas en X para apoyar candidatos del chavismo y atacar a la oposición.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional de España subraya en sus informes que Venqis «asesoró en campañas que coincidieron con la actividad de centenares de cuentas falsas que difundieron desinformación y propaganda a favor de aspirantes bolivarianos».
Las hijas de Zapatero recibieron 28.800 euros de Venqis en 2023 y 72.165 euros en 2024, convirtiéndose Golabek en uno de sus principales clientes. Esos pagos coinciden con la creación en Venezuela, en abril de 2023, de una plataforma de videojuegos y e-sports llamada El Server, en la que participó Whathefav SL con el beneplácito del régimen chavista, y cuya pista conduce también a Nolatech, filial de Venqis.
Por el momento, ni Laura ni Alba están imputadas en la investigación del Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional, pero la UDEF y la Agencia Tributaria han incluido estas conexiones en sus informes sobre la presunta trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales liderada presuntamente por su padre.













