Este 31 de octubre de 2026, la ciudad de Maracaibo inició formalmente las festividades en honor a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, La Chinita, con la tradicional ceremonia de la Bajada de la Virgen desde el altar mayor de la Basílica.
Durante la jornada se desplegó una logística que incluyó el acceso del personal de prensa por el ala principal del templo, mientras que familiares, miembros e invitados de los apostolados ingresaron por el ala derecha portando brazaletes de identificación.
En las inmediaciones de la plazoleta se dispusieron más de 30.000 sillas para recibir a los feligreses que asistieron al evento litúrgico.
En materia de tránsito y movilización, los reportes desde las cercanías del templo indicaron una alta afluencia de peatones desde puntos cercanos como el Centro Comercial Ciudad Chinita. Los ciudadanos que se trasladaron en vehículos particulares debieron estacionar fuera del perímetro inmediato debido a la restricción del paso vehicular y al despliegue de los cuerpos de seguridad y de gestión de riesgos, entre ellos la Policía, la Guardia Nacional y los Bomberos.
Dado que la jornada vespertina se desarrolló bajo temperaturas elevadas y exposición directa al sol, los equipos de cobertura y las autoridades locales instaron a los feligreses a acudir con hidratación personal, sombreros, gorras o paraguas para evitar sofocaciones durante los actos litúrgicos.
Durante la celebración de la palabra, la homilía tomó como referencia el libro del profeta Zacarías para contextualizar el momento espiritual de la feligresía y de la comunidad zuliana, vinculando las escrituras litúrgicas con los procesos de reconstrucción, la fe y la esperanza del pueblo.
Monseñor José Luis Azuaje Ayala presidió la eucaristía ofreciendo la predicación en posición sentada debido a quebrantos de salud relacionados con el incremento de infecciones respiratorias en la región.
Durante su mensaje, el arzobispo extendió un saludo a los enfermos de las comunidades, centros de salud y a las personas vulnerables, además de elevar oraciones por la salud del Papa.
El prelado centró su homilía en los tiempos de prueba, reconstrucción y nostalgia del pueblo, utilizando la profecía de Zacarías para ilustrar una visión donde desaparecen las murallas y barreras divisorias, dando paso a la construcción de puentes de encuentro social.
El arzobispo exhortó a los fieles a superar rivalidades y rencillas estériles, promoviendo una cultura de encuentro que trascienda las diferencias políticas, ideológicas o culturales sobre la base de la dignidad humana y la amistad social impulsada por el Papa Francisco y la doctrina del Papa León XIV sobre la justicia social.
Asimismo, reflexionó sobre el sufrimiento transformado en misión comunitaria y la figura de María como madre que acoge sin exclusiones y acompaña las lágrimas y padecimientos corporales y sociales del pueblo zuliano.
Recordando el relato de la Visitación y la actitud de servicio de la Virgen junto a Isabel, el prelado llamó a la corresponsabilidad ciudadana y espiritual, instando a la comunidad a dar lo mejor de sí en favor del desarrollo humano integral y la reconstrucción de la patria.
Con información de Radio Fe y Alegría
#EnVivo | La imagen sagrada de la Virgen de Chiquinquirá ha descendido de su altar y se encuentra frente a la tarima principal, donde es recibida con el canto de los gaiteros y el aplauso de miles de feligreses en la basílica.
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