La organización de derechos humanos Provea rechazó la propuesta del régimen venezolano de reformar parcialmente la Ley del Odio y sostuvo que la normativa debe ser derogada por completo.
El coordinador general de Provea, Óscar Murillo, afirmó que eliminar únicamente las sanciones penales sería insuficiente, debido a la discrecionalidad que, según señaló, permite el texto legal.
“La derogación de la Ley contra el Odio es una reparación moral” para las víctimas de la represión y sus familias, sostuvo Murillo durante una entrevista con Román Lozinski en el Circuito Éxitos.
El representante de Provea advirtió que la norma ha sido utilizada contra sindicalistas, trabajadores y ciudadanos por publicaciones en redes sociales o por participar en protestas laborales. La organización ha señalado previamente que más de 200 personas han sido penalizadas bajo esta legislación.
Murillo planteó que la prevención de discursos discriminatorios debe abordarse mediante el derecho civil, programas educativos y un debate público plural, en lugar de recurrir al sistema penal.














