El Partido Colorado uruguayo pidió este jueves al intendente de Montevideo, Mario Bergara, retirar las llaves de la ciudad a Nicolás Maduro, otorgadas en 2013, argumentando que dicha distinción no puede estar en manos de quien consideran un «dictador» que no representa los valores democráticos.
Tras una sesión extraordinaria en la que el Comité Ejecutivo Departamental del Partido Colorado recibió a representantes de la oposición venezolana, la integrante de la formación María Eugenia Roselló afirmó en rueda de prensa que la distinción —entregada por la entonces intendenta Ana Olivera del Frente Amplio— debe ser revocada dado que Maduro «no es una persona honorable» para ostentar tal reconocimiento.
«Consideramos que la llave de nuestra ciudad no puede estar en manos de un dictador porque no representa los valores ni democráticos ni republicanos que sí representamos los uruguayos», dijo.
La iniciativa es impulsada en la Junta Departamental por el edil Federico Paganini, quien instó al gobierno departamental a no utilizar «lo formal» como excusa para evitar la medida.
Sostuvo que, si la Intendencia entiende que es necesario un decreto específico para retirar el galardón en casos de violación de derechos humanos, la oposición está dispuesta a aprobarlo rápidamente.
«La pelota está en la cancha de la intendencia», afirmó el edil, subrayando que se debe dar una «señal clara» en favor de la transparencia y la democracia. Sin embargo, la viabilidad política de la retirada de las llaves depende del Frente Amplio, que ostenta la mayoría en el legislativo departamental (provincial).
Paganini aseguró que la bancada oficialista aún no ha definido una postura y resaltó que «históricamente se ha apegado a mecanismos formales para evitar este tipo de revocaciones», ya que, de concretarse, sería un precedente inédito en la capital uruguaya.
En el encuentro participó también el coordinador del partido Vente Venezuela —formación liderada por María Corina Machado— en Uruguay, Wilfranck Marcano, quien respaldó la iniciativa en nombre de los cerca de 30.000 venezolanos residentes en el país.
Marcano destacó que retirar las llaves sería una oportunidad para que Montevideo fije una postura firme «contra la violación de los derechos humanos», al tiempo que exigió la liberación de los más de 800 presos políticos que, según denunció, aún permanecen detenidos en Venezuela pese a los anuncios de liberación.
EFE












