El presidente de Estados Unidos., Donald Trump, aseguró este jueves que los mercados y la economía estadounidense van a experimentar un «boom» a raíz de su programa global de «aranceles recíprocos» que presentó el miércoles y que está sacudiendo los parqués de todo el mundo por la posibilidad de que provoque una recesión a gran escala.
«Está yendo muy bien», explicó Trump a medios en la Casa Blanca al ser preguntado por los efectos de su paquete arancelario, que hoy dejó caídas generalizadas en las bolsas asiáticas y europeas y que, a falta de una hora para que se cierre la negociación en Nueva York, deparaba pérdidas de entre un 3 % y un 5 % en los tres principales indicadores de Wall Street.
«Ya dije que sería como está siendo», afirmó el presidente estadounidense, que hizo hincapié en que «los mercados van a ver un boom» y EE.UU. «va a prosperar», e insistió una vez más en la idea de que otros países «se han aprovechado» de la primera economía mundial «durante muchos, muchos años».
El miércoles Trump anunció el miércoles un arancel global del 10 % que se ven superados, en el caso de algunos países, de gravámenes «recíprocos» basados en el superávit que tengan con EE.UU. y la dimensión de sus exportaciones al país norteamericano, una fórmula pensada para medir las barreras contra los productos estadounidenses que ha sido criticada por expertos.
Los aranceles presentados en lo que Trump dio en llamar el «Día de la Liberación» suponen el movimiento más agresivo y arriesgado activado hasta la fecha en el marco de su política comercial, con la que aseguró hoy que el Tesoro estadounidense «recibirá entre seis y siete billones de dólares» en recaudaciones aduaneras, que pagarán los importadores estadounidenses.
El plan teóricamente persigue además reducir el déficit comercial estadounidense e impulsar la reindustrialización del país apoyándose en mayores inversiones de capital extranjero.
Pero a su vez amenaza con empujar casi de inmediato a la recesión a las economías más dependientes de sus exportaciones a EE.UU. y con agravar también la guerra comercial que ha desatado, con grandes socios comerciales de EE.UU., como la Unión Europea (UE), China o México, preparando ya duras represalias contra las importaciones estadounidenses.
EFE