El venezolano Frank Gregory Portillo Zapata, de 53 años, murió el pasado 29 de octubre mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), en Texas. Las autoridades atribuyeron su fallecimiento a complicaciones de salud, pero sus familiares niegan que tuviera las enfermedades que señala el organismo.
Según el informe de ICE, Portillo fue detenido el 30 de agosto durante un operativo migratorio en San Antonio y posteriormente trasladado al centro de detención del condado de Karnes. El 30 de septiembre fue ingresado en un hospital por complicaciones médicas.
La agencia aseguró que el venezolano padecía sepsis grave, pancreatitis aguda y enfermedad renal en etapa terminal. Sin embargo, su hermana, Liz Portillo, afirmó en una entrevista con N+ Univision 41 que su único padecimiento conocido era el asma y que había advertido sobre esa condición a las autoridades sin recibir atención oportuna.
«Lo agarraron trabajando. Mi hermano lo único que sufría era asma. Él avisó que tenía asma, pero no le hicieron caso», denunció.
Angélica, amiga del venezolano y con quien compartía un departamento, fue la encargada de identificar su cuerpo en el hospital y comunicar la noticia a sus familiares. Según relató, Portillo tenía planes de regularizar su situación migratoria y construir un futuro en Estados Unidos.
La mujer calificó lo ocurrido como una negligencia y pidió justicia. Además, señaló que el venezolano tenía una cita ante la Corte de Inmigración el mismo día de su fallecimiento.
El médico forense del condado de Bexar informó que los resultados de la autopsia todavía están en proceso.














