El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) instó a la comunidad internacional a aumentar las acciones y mecanismos de presión para conseguir la excarcelación y libertad de los presos políticos y garantizar el respeto a sus derechos fundamentales.
A través de una campaña difundida en Instagram, la organización denunció las condiciones que enfrentan las personas bajo custodia del régimen y aseguró que las cárceles venezolanas se han convertido en espacios marcados por el silencio, el castigo y la muerte.
La iniciativa expone una serie de denuncias relacionadas con violaciones de derechos humanos, entre ellas torturas, aislamiento prolongado, falta de atención médica, restricciones a la comunicación con familiares y obstáculos para el acceso a la defensa legal.
Según la organización, los testimonios recopilados reflejan una situación especialmente grave en centros de reclusión como El Rodeo I y Yare III, donde familiares han reportado agresiones físicas, uso de gases lacrimógenos, confinamiento prolongado y condiciones de vida que consideran incompatibles con los estándares mínimos de dignidad humana.
Clippve cuestionó además la versión oficial del régimen sobre algunos hechos recientes ocurridos en recintos penitenciarios y advirtió que las autoridades buscan presentar estos casos como incidentes aislados, sin abordar las responsabilidades estructurales detrás de las denuncias.
La organización también hizo énfasis en las consecuencias que estas situaciones generan en los familiares de los detenidos. En su campaña señaló que la falta de información, las restricciones a las visitas y la ausencia de contacto con sus seres queridos producen un profundo impacto emocional en madres, esposas, hijos y demás allegados.
“Cada día sin visita, sin llamada, sin información y sin fe de vida es otra forma de sufrimiento”, destacó uno de los mensajes difundidos por el comité.
Asimismo, recordó que numerosas familias continúan movilizándose para exigir justicia y conocer el estado de salud de sus parientes, manteniendo protestas y vigilias frente a distintos centros de detención.
Como parte de sus exigencias, Clippve solicitó restablecer los canales de comunicación entre los privados de libertad y sus familiares, garantizar visitas periódicas, atender las emergencias sanitarias dentro de los penales, investigar los hechos recientes mediante mecanismos independientes y avanzar en el desmantelamiento de prácticas que favorecen tratos crueles e inhumanos.
La organización cerró su pronunciamiento reclamando la liberación de todos los presos políticos y reiteró que ninguna persona detenida debe ser sometida a torturas, morir bajo custodia o permanecer incomunicada de sus familiares.
“Toda persona detenida conserva derechos. Nadie debe ser torturado. Nadie debe morir bajo custodia. Ninguna familia debe recibir silencio”, concluyó el manifiesto.
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