El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) propuso que la reconstrucción de La Guaira, tras el doble sismo del 24 de junio, trascienda la recuperación de las zonas afectadas y se convierta en un proyecto nacional basado en criterios científicos, técnicos y de planificación urbana.
Richard Casanova, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional de Representantes del CIV, aseguró en una entrevista para el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias que el proceso representa una oportunidad para rediseñar la ciudad y hacerla más segura, resiliente y con mayor potencial económico.
Casanova sostuvo que el nuevo ordenamiento urbano debe apoyarse en estudios geológicos, de vulnerabilidad y de riesgo para determinar en qué áreas es viable construir viviendas y cuáles deberían destinarse a otros usos. «Hay que replantearse una nueva zonificación, un reordenamiento urbano sobre la base de los estudios geológicos, de vulnerabilidad y riesgo. Eso va a determinar las densidades de construcción; es decir, en algunas áreas va a ser conveniente no construir», afirmó.
El ingeniero explicó que la ubicación de La Guaira, entre la costa y la montaña, obliga a planificar con rigor científico para reducir los riesgos asociados a futuros eventos naturales. En ese sentido, señaló que el objetivo debe ser garantizar viviendas dignas, estables y seguras, además de preservar espacios verdes que sirvan como zonas de protección frente a fenómenos como tsunamis.
Asimismo, planteó que los terrenos donde no sea recomendable levantar edificaciones podrían destinarse a infraestructura de bajo impacto, como ciclovías, instalaciones deportivas, arquitectura ligera y espacios para fortalecer la actividad turística. También propuso desarrollar bulevares comerciales para impulsar productos venezolanos de exportación, como el ron y el chocolate, además de construir centros de convenciones y ampliar la oferta turística de la entidad.
A su juicio, la planificación debe redefinir la distribución de las áreas residenciales, comerciales, educativas, asistenciales y turísticas para garantizar un desarrollo urbano integral. «Reordenar toda la ciudad en base a criterios científicos, técnicos y geológicos podría convertir a La Guaira en una ciudad única en América Latina», expresó.
Casanova también sugirió crear una instancia técnica encargada de planificar, coordinar y supervisar el proceso de reconstrucción mediante una alianza entre el sector público y el privado. Indicó que, aunque el régimen debe conducir el proceso, el organismo planificador y el ejecutor deben ejercer controles recíprocos que garanticen la transparencia de las obras. Además, consideró fundamental incorporar a las comunidades desde la etapa de diseño mediante mesas técnicas que permitan ejercer contraloría ciudadana.
Finalmente, aseguró que Venezuela cuenta con los profesionales y las capacidades necesarias para desarrollar un proyecto de esta magnitud. «Tenemos la ingeniería, tenemos el talento, tenemos las capacidades para lograr este objetivo», concluyó.














