En su primer viaje fuera del Caribe desde que está al frente del régimen chavista, Delcy Rodríguez compareció este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para calificar de «absurdo antijurídico» el proceso que enfrenta a Caracas con Georgetown por el territorio del Esequibo.
Durante su intervención en el Palacio de la Paz, Rodríguez sostuvo que cualquier fallo emitido por el máximo tribunal de la ONU sobre la validez del Laudo Arbitral de 1899 no ofrecerá una solución definitiva. Según la funcionaria, la vía judicial solo logrará que las partes se «atrincheren en sus respectivas posiciones», alejándolas de un arreglo práctico y mutuamente aceptable.
La postura de Caracas se mantiene firme en la desestimación de la jurisdicción de la Corte para resolver el fondo de la controversia. Rodríguez instó a retomar los mecanismos del Acuerdo de Ginebra de 1966 y apostar por el diálogo bilateral.
«Solo el diálogo directo y la búsqueda de fórmulas creativas mutuamente beneficiosas permitirán transformar una controversia heredada del colonialismo en una oportunidad de cooperación», afirmó ante los magistrados, reiterando la posición que ya había defendido en años anteriores en su rol de vicepresidenta.
La disputa se centra en los 160.000 kilómetros cuadrados de la región del Esequibo, una zona rica en recursos naturales bajo administración guyanesa que Venezuela reclama como propia. El conflicto escaló a instancias internacionales en 2018, cuando Guyana demandó a Venezuela ante la CIJ para ratificar la frontera fijada a finales del siglo XIX.
A pesar de que Venezuela comunicó inicialmente que no participaría en el procedimiento por considerar que la Corte carecía de competencia, el tribunal falló en 2020 a favor de su propia jurisdicción y en 2023 rechazó las objeciones preliminares presentadas por la defensa venezolana, procediendo a examinar el fondo del litigio.
Venezolanos protestaron en La Haya en rechazo a la visita de Delcy Rodríguez a la CIJ














