El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) informó que deportó a Venezuela a Rafael José Quero Silva, un excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) señalado por su participación en la detención y tortura de manifestantes durante las protestas contra el régimen de Nicolás Maduro.
Según ICE, Quero Silva fue expulsado de Estados Unidos el pasado 18 de agosto. El organismo lo identificó como un «violador de los derechos humanos» y señaló que su deportación fue resultado del trabajo conjunto de sus oficinas en Miami, Homeland Security Investigations (HSI), el FBI y el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra.
Quero Silva se desempeñó como coronel de la GNB y estuvo al mando del Destacamento 47, con sede en Barquisimeto, estado Lara. De acuerdo con informes citados por las autoridades estadounidenses, en 2013 habría supervisado directamente la tortura de al menos 74 manifestantes pacíficos detenidos por las fuerzas de seguridad.
Los testimonios recopilados sobre esos hechos describen abusos que incluyeron descargas eléctricas, golpes con porras y botellas de agua congeladas, amenazas de violación y otras formas de violencia física, psicológica y sexual mientras los detenidos permanecían bajo custodia del Destacamento 47.
Además, a finales de 2025, cinco venezolanos presentaron una demanda civil contra Quero Silva en Florida bajo la Ley de Protección a las Víctimas de Tortura (TVPA). Los demandantes lo acusan de haber ordenado, autorizado y supervisado actos de tortura durante la represión de las protestas.
La acción judicial fue presentada con el respaldo del Centro Guernica 37, una organización dedicada a la defensa de los derechos humanos y la rendición de cuentas.
Ingresó a EE.UU. en 2016
ICE indicó que Quero Silva ingresó a Estados Unidos el 20 de junio de 2016 a través del Aeropuerto Internacional de Miami, pero posteriormente permaneció en el país más allá del período autorizado.
El exmilitar fue detenido por agentes de ICE en Miramar, Florida, en febrero de 2025, por infracciones relacionadas con su estatus migratorio.
Aunque el organismo estadounidense vinculó su expulsión con su condición de violador de derechos humanos, el procedimiento migratorio se inició debido a que Quero Silva no abandonó Estados Unidos dentro del plazo establecido en los términos de su admisión.
Antes de su deportación, organizaciones defensoras de derechos humanos habían expresado preocupación por su posible regreso a Venezuela. La Fundación para la Defensa de los Derechos Humanos (Funpaz), dirigida por uno de los demandantes, pidió que no fuera expulsado mientras continuaban las investigaciones sobre las torturas.
La organización advirtió que su retorno podía generar preocupación por la seguridad de las víctimas y testigos y por un eventual riesgo de impunidad.
Tras la deportación, Funpaz señaló que la expulsión no elimina el derecho de las víctimas a obtener justicia y reparación y sostuvo que el proceso civil iniciado en Estados Unidos continúa abierto.
ICE, por su parte, defendió la expulsión. «Esta expulsión refleja el destacado trabajo de ICE Miami, HSI Miami, el FBI de Miami y el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra», afirmó Matthew Elliston, director de la Oficina de Campo de Operaciones de Detención y Deportación de Miami.
Hasta ahora, no está claro qué ocurrirá con Quero Silva tras su regreso a Venezuela ni cómo avanzará el proceso judicial civil iniciado en Estados Unidos.
ICE removió a Venezuela a Rafael José Quero Silva, un conocido violador de los derechos humanos que participó en la detención y tortura de disidentes políticos durante el régimen de Maduro.
Quero Silva se desempeñó como coronel de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela… pic.twitter.com/aCbmmfBQJY
— ICE en Español (@ICEespanol) September 2, 2026
Con información de BBCMundo














