Un grupo de familiares se congregaron a las afueras del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para orar en un viacrucis y pedir por la liberación de 170 trabajadores de Petróleos de Venezuela (PDVSA), detenidos entre 2024 y 2025 y acusados de varios delitos, entre ellos delincuencia organizada.
Los familiares recrearon las 14 estaciones del viacrucis en el que oraban y denunciaban traslados forzosos a cárceles de máxima seguridad, la falta de respuesta de la Defensoría del Pueblo, así como la situación económica de los parientes que deben llevarles comida y medicina a los detenidos.
Algunas de las madres y esposas presentes en la protesta, vistieron con el mono rojo del uniforme de PDVSA y otras vestían con togas negras, representando al sistema de justicia venezolano.
Además, los manifestantes, que posteriormente fueron recibidos por el máximo tribunal, llevaron una tortuga que tenía pintadas las siglas del TSJ en su caparazón, en alusión al retardo procesal de estos casos.
«Por favor, Delcy Rodríguez y toda la comitiva que está encargada para la celeridad de este proceso, que se haga justicia y nos otorgue la libertad de cada una de ellos desde este momento», dijo Lendry Cemeco a las afueras del TSJ.
Igualmente, dijo que sus familiares fueron acusados de contrabando de combustible, asociación para delinquir, delincuencia organizada, daños a la infraestructura y omisión.
De ese grupo de 170 personas, prosiguió, solo han sido liberadas tres personas, entre ellas una de nacionalidad estadounidense.
Cemeco aseguró que tras la aprobación de la Ley de Amnistía, en febrero pasado, los familiares han acudido a los tribunales para hacer la gestión pero «muchos han sido rechazados».
Con información de EFE















