Amnistía Internacional y el Frente Norte de Caracas organizaron un foro en la sede del Banco del Libro, en Altamira, al cumplirse tres meses del doble terremoto que afectó a Venezuela, principalmente a las regiones de Vargas y Caracas, con especial atención al municipio Chacao, una de las zonas más golpeadas.
El coordinador del Frente Norte de Caracas, Carlos Julio Rojas, explicó que la actividad buscó hacer un llamado sobre la responsabilidad del Estado venezolano en la protección integral y la restitución de los derechos de las familias afectadas. «Hay una urgente necesidad de transparentar los planes de reconstrucción, agilizar las soluciones habitacionales dignas para quienes continúan en refugios y garantizar la asistencia socioeconómica inmediata», afirmó, al enfatizar que la atención ante desastres naturales es un deber constitucional y una garantía de derechos humanos.
Rojas señaló que, ante el abandono del régimen interino de Delcy Rodríguez, a los venezolanos les tocó ser resilientes y recurrir a la organización comunitaria para enfrentar los estragos del doble terremoto, con la denuncia y la protesta ciudadana como principales herramientas de exigencia. «En Vargas la devastación del doblete sísmico ha sido brutal, pero en Caracas también fue muy fuerte. Hemos visibilizado el alto grado de destrucción en las edificaciones, pero aún más grave la ausencia de respuesta gubernamental, a pesar de que la catástrofe se ubica al lado del poder», afirmó.
El defensor de derechos humanos denunció que el gobierno, en lugar de atender la tragedia, ha buscado ocultarla, mientras miles de ciudadanos en Vargas y Caracas continúan viviendo en carpas sin asistencia. «Los vecinos sobreviven gracias a la inventiva y el apoyo de la sociedad civil, pero la reconstrucción tiene un costo monetario enorme, no asumible para el pueblo. Por ejemplo, una pared cuesta 2.000 dólares, y en casos de apuntalamiento o reconstrucción de columnas es imposible de pagar para el pueblo. Es vital la contraloría ciudadana de cara a que los recursos de la ayuda humanitaria sean destinados a levantar una ciudad que está en ruinas no solo por el brutal sismo, sino por la negligencia del régimen autoritario», sentenció Rojas.
El foro, denominado «Historia, realidad, riesgo y organización a tres meses del terremoto», reunió además al historiador y cronista de Caracas Guillermo Durand, quien abordó la memoria de superación de la ciudad frente a los ciclos sísmicos que han marcado su historia; la psicóloga de Cofavic, Diana González, y el director de la Escuela de Psicología de la UCAB, el padre Danny Daniel Socorro, quienes expusieron herramientas para el abordaje emocional de la tragedia; y Jacqueline Castillo, coordinadora de un refugio comunitario de la Misión Vivienda, quien relató las lecciones aprendidas desde la experiencia vecinal. El espacio fue moderado por la comunicadora social Diana Carolina Ruiz.














