La herramienta de seguimiento Installing Democracy, desarrollada en Umbral.watch, presentó una nueva actualización de sus indicadores sobre la transición democrática en Venezuela, a pocas horas del inicio de una nueva ronda de la mesa de diálogo.
El avance global de la hoja de ruta es del 9% en las 60 variables evaluadas, frente al 7% de la medición anterior. La evaluación cuenta ahora con 30 expertos evaluadores.
Según la herramienta, el ámbito con mayor progreso es el de libertad, con un 43%. En el extremo opuesto, el componente de elecciones registra un 0%. La lucha contra la corrupción alcanza apenas el 2%, y el desmontaje de grupos armados irregulares, el 9%.
Para los autores, esa disparidad es uno de los hallazgos centrales: los avances en libertad pueden ser una apertura relevante, pero «no equivalen por sí solos a la recuperación de una democracia competitiva». Advierten del riesgo de «interpretar una mejora parcial como una transformación democrática integral», y sostienen que la transición requiere cambios verificables en las condiciones electorales, la rendición de cuentas y el control de las estructuras armadas.
Tres cronogramas
La principal novedad es que el seguimiento se hace ahora desde tres horizontes. El primero es la hoja de ruta de 18 meses, que abarca las 60 variables y avanza un 9%, dos puntos más que en la medición anterior.
El segundo es el de las elecciones legislativas de EE.UU., previstas para el 3 de noviembre: contempla 21 acciones hasta ese hito, con un avance del 19%, a unos 20 días de la fecha.
El tercero es el del fin de la mesa de diálogo, que reúne 33 acciones previstas y registra un avance del 14%, a unos 79 días de su plazo de referencia.
«Instalar» no es lo mismo que «consolidar»
La herramienta aclara que la transición no es lineal y que los 18 meses de la hoja de ruta organizan y evalúan acciones, pero no garantizan una democracia consolidada. Cita a Joseph Schumpeter, para quien la posibilidad real de perder el poder y aceptar el resultado es esencial, y la «prueba de las dos alternancias» de Samuel Huntington, según la cual una democracia se consolida tras dos transferencias pacíficas del poder luego de derrotas electorales sucesivas.
Aplicada a Venezuela, esa prueba podría requerir «alrededor de doce años o más», un horizonte que la propia herramienta presenta como «ilustrativo, no una predicción».
Installing Democracy aclara que su propósito no es predecir cuándo ocurrirá la transición, sino establecer qué condiciones tendrían que cumplirse para afirmar que existe un avance democrático verificable. La identidad de los evaluadores se reserva durante esta etapa, para preservar su independencia.














