El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó este martes en entrevista con el periodista Sergio Novelli que «hay que crear las condiciones» para que las elecciones en Venezuela puedan celebrarse «lo más pronto posible», aunque evitó fijar una fecha límite para su realización.
«Nuestro deseo y nuestra meta aquí no es crear un sistema permanente, que el sistema actual se convierta en el sistema permanente. Aquí lo que todos queremos de parte nuestra (…) es que al final del día llegará el momento en que Venezuela tiene que ser gobernada por un gobierno democráticamente electo», afirmó Rubio.
El alto funcionario estadounidense precisó que esa elección debe ser válida, y que el gobierno que resulte electo no debería heredar «un desastre económico», sino un país estabilizado.
Consultado sobre si existe una fecha límite para las elecciones, Rubio afirmó que «eso tiene que pasar», ya que Venezuela no puede avanzar sin un gobierno legítimo, reconocido internacionalmente y capaz de atraer inversión.
Puso como advertencia el caso de Nicaragua, donde, según recordó, la oposición ganó unas elecciones que se celebraron poco después de una transición, pero años más tarde el sandinismo recuperó el poder. «Aquí no queremos eso. Aquí lo que queremos es una democracia y una república permanente para el futuro de Venezuela», sostuvo. También mencionó la necesidad de garantizar condiciones de seguridad, y citó el caso de Bolivia, donde, pese a que se celebraron elecciones y ganó el actual presidente, el país enfrenta ahora graves problemas derivados de años de mal manejo económico.
Sobre el plazo para los comicios, Rubio afirmó: «Para mí sería lo más pronto posible. Obviamente las condiciones tienen que existir y hay que crear esas condiciones«. El secretario de Estado explicó que, si las elecciones se celebraran mañana mismo, se utilizaría «la maquinaria existente», que no garantizaría un sistema confiable.
Rubio detalló varias de esas condiciones necesarias: que los partidos opositores cuenten con campo, espacio, tiempo y recursos para organizarse como movimientos políticos, tras años de manifestarse como movimiento de protesta en las calles; una prensa libre y abierta para que todos los candidatos puedan expresarse; un Consejo Nacional Electoral (CNE) que sea aceptado por todos como válido; una maquinaria de votación libre de interferencias; y la supervisión de observadores internacionales que avalen el proceso.
«Queremos que cuando haya elecciones en Venezuela, que si Dios quiere hacer lo más pronto posible, esas elecciones nos den no simplemente un gobierno democráticamente electo, sino un gobierno que no esté heredando un desastre total y completo», afirmó Rubio.














