La ONG Laboratorio de Paz presentó el documento “10 criterios irrenunciables de justicia en transición”, una guía que reúne principios esenciales para garantizar que cualquier proceso de cambio democrático esté acompañado de verdad, justicia y reparación.
El texto parte de una premisa central: no puede haber transición democrática sostenible sin justicia. Tal como señala el documento, “la estabilidad sin justicia suele ser frágil; la reconciliación sin verdad, incompleta; y la paz sin rendición de cuentas, reversible”.
El documento identifica diez criterios mínimos que deben guiar cualquier proceso de justicia transicional, basados en estándares internacionales y experiencias comparadas. Entre ellos destacan:
1. Sin impunidad para crímenes graves
El texto afirma que “las violaciones graves de derechos humanos —tortura, ejecuciones, desapariciones— deben ser investigadas y sancionadas”.
2. La justicia penal es obligatoria
Se recuerda que los Estados tienen el deber de investigar y juzgar conforme a los estándares de la Corte Interamericana. “No es una opción política: es una obligación jurídica”, señala el documento.
3. No a las amnistías que encubran crímenes
El decálogo advierte que las amnistías que impidan juzgar violaciones graves son incompatibles con el derecho internacional.
4. La verdad es un derecho, no una concesión
“Las víctimas y la sociedad tienen derecho a conocer qué ocurrió, cómo ocurrió y quiénes fueron responsables”, afirma el texto.
5. Las víctimas en el centro
El documento enfatiza que deben ser tratadas como sujetos de derechos y que el Estado debe reconocer su responsabilidad sin ambigüedades.
6. Reparación integral
La reparación debe incluir memoria, atención psicosocial y restitución de derechos, no solo compensación económica.
7. Reformas institucionales para garantizar la no repetición
Se plantea transformar las instituciones responsables de abusos, como el sistema judicial y los cuerpos de seguridad.
8. Justicia independiente y con garantías
El texto advierte que “la justicia simulada o instrumentalizada también es una forma de impunidad”.
9. Complementariedad de mecanismos
El decálogo propone articular justicia penal con comisiones de la verdad, políticas de memoria y mecanismos restaurativos.
10. La justicia construye futuro
El documento afirma que la justicia no solo responde al pasado, sino que “establece límites éticos, reconstruye confianza y sienta las bases de una democracia duradera”.
El Laboratorio de Paz alerta que las salidas basadas únicamente en acuerdos políticos o estabilidad inmediata, sin mecanismos de justicia, suelen ser frágiles y reversibles. Por ello, insiste en que estos criterios son “mínimos necesarios para evitar la repetición de abusos, reconocer a las víctimas y reconstruir la confianza social”.
El documento, presentado en formato pedagógico, busca servir como guía para organizaciones de derechos humanos, actores políticos y ciudadanía, en un momento en el que el país discute rutas de transición y mecanismos para enfrentar décadas de violaciones de derechos humanos.
El Laboratorio de Paz concluye que sin verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, no es posible un nuevo comienzo democrático.














